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“…EN LA PERSECUCIÓN FINAL CONTRA LA SANTA IGLESIA ROMANA REINARÁ PEDRO ROMANO, QUIEN PASTOREARÁ A SU GREY EN MEDIO DE MUCHAS TRIBULACIONES. DESPUÉS DE ESTO, LA CIUDAD DE LAS SIETE COLINAS SERÁ DESTRUIDA Y EL JUEZ JUSTO VOLVERÁ PARA JUZGAR A SU PUEBLO...




martes, 11 de octubre de 2011

Examinarlo todo y quedarse con lo bueno (cf. 1 Ts 5, 12 y 19-21)» (Lumen gentium, 12)

Examinarlo todo y quedarse con lo bueno (cf. 1 Ts 5, 12 y 19-21)» (Lumen gentium, 12)
Los Carismas en la Iglesia y la Renovación Carismática
Madre Adela Galindo, SCTJM
Fundadora
De gran actualidad es el tema de los carismas. En el concilio Vaticano II hubo discusiones bastante vivas en este sentido. Se oponían dos conceptos: el carisma como don extraordinario, milagroso, concedido por Dios de forma excepcional, y el carisma como don de gracia capaz de formas muy variadas y difundido abundantemente en la vida de la Iglesia. Prevaleció el segundo concepto. Como vemos en la Constución Dogmática sobre la Iglesia: Lumen Gentium, 12:

AAdemás, el mismo Espíritu Santo, no solamente santifica y dirige al pueblo de Dios por los Sacramentos y los ministerios y lo enriquece con las virtudes, sino que "distribuyendo sus dones a cada uno según quiere" (1 Cor., 12, 11), reparte entre toda clase de fieles, gracias incluso especiales, con las que los dispone y prepara para realizar variedad de obras y de oficios provechosos para la renovación y más amplia y provechosa edificación de la Iglesia, según aquellas palabras: "A cada uno se le otorga la manifestación del Espíritu para común utilidad" (1 Cor., 12, 7). Estos carismas, tanto los extraordinarios como los más sencillos y comunes, por el hecho de que son muy conformes y útiles a las necesidades de la Iglesia, hay que recibirlos con agradecimiento y consuelo. Los dones extraordinarios no hay que pedirlos temerariamente, ni hay que esperar de ellos con presunción los frutos de los trabajos apostólicos; pero el juicio sobre su autenticidad y sobre su aplicación pertenece a los que tienen autoridad en la Iglesia, a quienes sobre todo compete no apagar el Espíritu, sino probarlo todo y quedarse con lo bueno (cf. 1 Tes., 5, 12 y 19-21).

Ante todo este párrafo de Lumen Gentium pone de relieve la doble acción del ES en la Iglesia: Santidad y Misión. Que son los dos remos que hacen que la barca de cada uno y la de la Iglesia pueden navegar mar adentro:
1. Santifica: esta es la forma primaria e indispensable por la que el Hombre se convierte en objeto del amor salvífico y santificador del corazón humano. Esta acción primordial la ejecuta a través de los Sacramentos los cuales actualizan la gracia que significan y enriquecen a la persona con virtudes y los frutos del ES: Gálatas 5, 22:
amor: dispone el corazón a amar con todas las fuerzas y potencias de la totalidad humana a Dios y al prójimo.
Alegría: la experiencia constante de la presencia de Dios que da gozo y que nada ni nadie puede quitar porque no depende de las realidades externas.
Paz: mantiene al alma en total dependencia de Dios, viendo en todo su voluntad y por ello no puede ser turbada por nada. En todo ve la acción de Dios y dócilmente cede a ella.
paciencia: modera los excesos de la tristeza, ve con alegría todo aquello que puede causar tristeza.
Mansedumbre: modera los arrebatos de la ira o la cólera que se levantan para rechazar una dificultad o mal presente. El corazón siguen en su misma postura sin perder su posesión de la paz.
Bondad: la inclinación que lleva a ocuparse de los demás y a que participen de lo que uno tiene
Benignidad: dulzura y delicadeza en el trato. Esto consiste en, manejar los demás con gusto, concordialidad y amabilidad.
Perseverancia: impide el fastidio o desánimo y la pena que provienen precisamente del deseo del bien que se espera, o de la lentitud y duración del bien que se hace, y no se rinde ante la espera tardía de los frutos de sus obras.
Fe: facilidad para aceptar todo lo que hay que creer, firmeza para afianzarnos en ello, seguridad de la verdad que creemos, tener en la voluntad un sincero (no sentimental) afecto que incline al entendimiento a creer, sin vacilar
Modestia: Regula los movimientos del cuerpo, los gestos y las palabras.
Templanza y Castidad: atañen a los placeres del cuerpo, reprimiendo los ilícitos y moderando los permitidos, la continencia refrena la des ordenada afición de comer y de beber, impidiendo los excesos que pudieran cometerse; ésta regula o cercena el uso de los placeres de la carne.
Todos estos dos para que? Porque el ES es el santificador, o sea, que eleva la totalidad de la persona a vivir la plena semejanza con Dios: en el corazón: afectos, sentimientos, en la mente, en el cuerpo, en las relaciones con los demás y con el mundo..


2. Reparte carismas y dones entre todos los fieles.... para enriquecerlos con prerrogativas especiales que llamamos carismas (gratis data), ordenados a la edificación del cuerpo. Para que? Con estas gracias especiales con las que dispone y prepara para realizar variedad de obras y de oficios provechosos para la renovación y más amplia y provechosa edificación de la Iglesia, según aquellas palabras: "A cada uno se le otorga la manifestación del Espíritu para común utilidad" (1 Cor., 12, 7). Para enriquecer y para edificar el cuerpo.

EI Papa Pablo VI afirmó: "El Espíritu Santo cuando viene otorga dones. Conocemos ya los siete dones del Espíritu Santo. Pero da también otros dones que se llaman carismas"...

Que son los carismas?
La palabra carisma (en griego: járisma): járis: gracia. ma: una acción. Es un don, una gracia de Dios que produce una acción. Un carisma es un don espiritual que nos da el Espíritu Santo para la edificación de la comunidad cristiana (1 Corintios 12, 7). Son gracias particulares dadas por Dios a cada uno y siempre en vista de los demás. Por ej: Uno recibe el carisma de la sabiduría para que llegue a ser maestro; y recibe el don de los milagros para que pueda realizar actos que, a través de la maravilla y la admiración, llamen a la fe.
$ Sobrenaturales concedidos por Dios a determinadas personas. Aunque se le atribuyen sobre todo al Espíritu Santo, son igualmente don del Padre y del Hijo.
$ Son un don para la Iglesia. Aunque ya existían en el Antiguo Testamento, Dios los concede de forma incomparable en la Iglesia, por los méritos de Cristo y por la acción del ES, desde Pentecostés.

Estos dones son dados a los fieles por la sobreabundancia de la economía del Señor, que quiere hacer a la Iglesia más rica, más animada, y mas eficaz en su misión. Por ello, Pablo VI pedía "la efusión de los carismas": AQuisiera Dios, que el Señor aumentase todavía hoy una lluvia de carismas para hacer fecunda, hermosa y maravillosa a la Iglesia, y capaz de imponerse incluso a la atención y al estupor del mundo profano, el mundo laicizante" (Paulo Vl, Catequesis de 1974).
"Los carismas son gracias especiales que el Espíritu distribuye libremente entre los fieles de todo tipo y con los que los capacita y dispone para asumir varias obras y funciones, útiles para la renovación de la Iglesia y para el desarrollo de su construcción. Algunos de estos carismas son extraordinarios, otros, por el contrario, sencillos y mucho más difundidos, pero el juicio sobre su autenticidad corresponde, sin ninguna excepción, a los que presiden en la Iglesia, a los que compete no extinguir los carismas auténticos"

Características de los carismas:
1. Para el bien común: dados para la edificación de la Iglesia. Sus efectos se manifiestan en favor de los miembros del cuerpo en función del amor. Son útiles para la misión y por lo tanto no son ni privados (para uso egoísta, personal), ni son superfluos, ni para interesés personales.
2. No son señal de santidad, o de mayor unión con Dios (l Corintios 13,1). No puede uno ni atraerlo ni retenerlo sin la concesión del Espíritu (1 Corintios 14, 28- 32).
3. No son requisitos para la salvación personal como lo es la gracia santificante. No es mas santo el que tenga mayores carismas. Pero si es verdad que los santos se caracterizan por haber dado libertad al ES y por hacer buen y disciplinado uso de los carismas porque los ponen al servicio de la Iglesia motivados por el amor.
4. El Espíritu Santo los concede a quien quiere y cuando quiere. (1 Cor 12,11). Se encuentran en todo tiempo y lugar. Un carisma se recibe de manera independiente de los méritos del individuo .No pueden adquirirse ni ser previstos con las fuerzas humanas..
5. Son dones transitorios. El ES los concede y los recoge según su beneplácito; son pasajeros respecto a las virtudes teologales, particularmente la caridad, la cual es el carisma superior y que todos los demás pasan. Sin embargo, una cierta estabilidad que hace que el hombre dotado habitualmente del carisma profético sea llamado profeta.
6. Son autenticidad es su fecundidad.
7. Hay que pedirlos, pero en dolicilidad al ES y por intenciones puras

8. Para la manifestación del Reino. Los carismas manifiestan el poder de Dios, autentifican el mensaje, invitan a la conversión. Acompañan a los apóstoles, a los que anuncian el Evangelio. "Por mano de los apóstoles se realizaban muchas señales y prodigios en el pueblo..." (Hechos 5,12).
$ Estos signos vienen a confirmar que el Evangelio "es una fuerza de Dios para la salvación de todo el que cree" (Romanos 1, 16). Estos signos confirman que el Reino ya está en medio de nosotros.

El carisma se distingue del talento: talento: es la capacidad natural de la persona.carisma: es un don sobrenatural del Espíritu para edificación del cuerpo eclesial. Por ser sobrenatural no implica que sea necesariamente algo portentoso, mas bien los dones se integran en la disposición natural de la persona y actúa en ella.

LOS CARISMAS EN LAS SAGRADAS ESCRITURAS:
Antiguo TestamentoAunque el término "carisma" parece ser propiamente paulino, la realidad a que se refiere está ya claramente operante en el Antiguo Testamento, en numerosos reyes, jueces, profetas y otros grandes personajes, tanto hombres como mujeres. Estos no solo recibieron de Dios una misión sino también la efusión del Espíritu Santo para ejercerla mas allá de las fuerzas meramente naturales.Nuevo TestamentoLa palabra carisma aparece 17 veces--16 veces en San Pablo: Rom1,11; 5,15.16; 6,23; 11,29; 12,6; 1 Cor 1,7; 7,7; 12,4.9.28.30.31; 2 Cor 1,11; 1 Tm 4,14; 2 Tm 1,6; 1 vez en S. Pedro: 1 P 4, 10.Carismas en San Pablo
El significado de "charisma" en Pablo varía. Algunas veces es aptitud, otras es sinónimo de gracia sacramental de estado. Pero siempre se trata de una gracia del Espíritu Santo que habilita a quien la recibe para servir en la edificación (oikodomé) de la comunidad (Iglesia). Los carismas tienen un carácter orgánico. Todos los carismas deben operar en armonía, como las múltiples funciones de un cuerpo sano.
Una sistematización rígida de los carismas sería inadecuada. Una imagen puede iluminar el hecho. Así como entre los colores del arco iris. unos son bien definidos, pero todos resultan de la fusión de los colores firmes; de manera semejante sucede en los carismas. Unos son precisos y pueden clasificarse bajo un solo apartado; otros, en cambio, por razón de su riqueza, presentan notas variadas que les permiten ser colocados en dos o más apartados. Además, hemos dicho que los carismas son innumerables.

Por todo esto, sin pretender en manera alguna hacer una clasificación exacta, perfecta y completa de los carismas mencionados en los textos, -y sólo a manera de ejemplo -he aquí un ensayo de agrupación presentado por el P. Carriyo Alday, doctor en Sagradas Escrituras.

l. Carismas de ''apostolado'', "enseñanza", "gobierno".
Apóstoles: lCo 12,28; Ef 4,11.
Profetas: lCo 12,28; Ef 4,11.
Pastores: Ef 4,]1; Hch 20,28. Maestros: ICo 12,28; Rm 12,7; Ef 4,11.
Evangelistas: Ef 4,11; Hch 21,8.
Epíscopos, presbíteros, diáconos: Hch 14,23; 15,2: 20,17.28; Flp 1,1; Tito 1,5.

2. Carismas de conocimiento y de palabra.
Palabra de profecía: ICo 12,10: Rm 12,6.
Palabra de sabiduría: I Co 12,8.
Palabra de conocimiento ( ciencia ): I Co 12,8.
Revelaciones: lCo 14,26.
Penetración de misterios: lCo 13,2.
Visiones: Hch 2,17; 9,3,17.
Discernimiento: I Co 12,10; 14,29.
Xenoglosia: Hch 2,6.11: Mc 16,17.

Lenguas ( glosolalia ): I Co 12,10.29: Hch 10,46; 19,6.
Interpretación de lenguas: lCo 12.10.30.

3. Carismas de servicio.
Funciones administrativas: 1 Co 12.28.
Presidir: Rm 12,8.
Asistencia en las necesidades: lCo 12,28.
Exhortar: Rm 12,8.
Obras de misericordia: Rm 12,8.
Distribución de los propios bienes: lCo 13,3.
Entrega de la propia vida: lCo 13,3.

4. Carismas de poder.
Fe: Hch 14,9; lCo 12,9.
Curaciones: Mc 16,18; lCo 12,9.28.
Obras de poder: Hch 4,30; lCo 12,10.28.
Exorcismos: Mc 16,17.

5. Carismas de estado de vida.
Matrimonio: l Co 7,7.
Celibato, virginidad, vida consagrada: lCo 7, 7.34.

La serie de dones del ES es innumerable; está abierta a la medida de la riqueza de la gracia de Dios y de acuerdo a las necesidades de la Iglesia, a través del discurso de su historia en su tarea de salvar a los hombres
Los carismas son innumerables; tan abundantes, como necesidades tenga la comunidad para ser construida; son de variada importancia, según sirvan más o menos a la edificación de la iglesia: y sobre todo son de diferente naturaleza, según la función específica que tienen que desempeñar. En una catequesis histórica, S.S. Pablo VI dijo: "La necesidad de la Iglesia supone una carencia imprescindible por parte del hombre; por eso la necesidad de que el prodigio de Pentecostés debe continuar en la Historia de la iglesia y del mundo

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