Dijo San Agustín que debemos rezar como si todo dependiera de Dios y trabajar como si todo dependiera de nosotros. Así, además de la oración, cada uno de nosotros tiene la obligación de actuar. Sin embargo, antes que uno pueda emprender las acciones adecuadas, debe estar informado -sobre la Fe y sobre las profecías que Dios nos envía para guiarnos. Santo Tomás nos dice que Dios envía profetas a todas las generaciones, no para darnos una nueva doctrina, sino para recordarnos lo que debemos hacer para salvar nuestras almas. Los profetas pueden incluso recordarnos lo que los líderes de la Iglesia pudieran estar pasando por alto u olvidando.
San Pablo nos dice: “No apaguéis el espíritu. No despreciéis las profecías. Probadlo
todo y quedaos con lo bueno”. (I Tes. 5:29-21) Dios envía profetas para volver a
un mundo extraviado al recto camino, y nosotros no debemos depreciar las
profecías que Dios nos ha enviado por medio de Sus profetas.
Nuestra Señora de Fátima nos comunicó profecías para nuestro tiempo:
profecías que están cumpliéndose ante nuestros ojos. Por ejemplo, Nuestra Señora
predijo que si la gente no enmendaba sus vidas, una guerra terrible comenzaría
durante el reinado de Pío XI. Además, para prevenir a la gente que enmendara sus
vidas y pidiera perdón por sus pecados, Nuestra Señora ofreció una forma
maravillosa para evitar el castigo de la guerra: la solemne Consagración de
Rusia a Su Inmaculado Corazón. Sin embargo, ni la gente enmendó sus vidas ni se
hizo la Consagración, y ocurrió la II Guerra Mundial y la serie de guerras que
la siguieron (Corea, Vietnam, Irak, Kuwait, etc.). Y seguirán más guerras ahora
y en el futuro - todo porque ignoramos los pedidos de Nuestra Señora de
Fátima.
Algunos críticos, incluyendo al Padre Edouard Dhanis, han argumentado que la
profecía dada a la Hermana Lucía sobre la “gran guerra” que comenzaría durante
el reinado de Pío XI, resultó incorrecta. Ellos hicieron esa afirmación porque,
como dijeron, la Segunda Guerra Mundial “comenzó” con la invasión germana a
Polonia el 1º de setiembre de 1939 - como amplia y erróneamente se creyó -,
cuando Pío XII, y no Pío XI, era Papa. Pío XI murió el 10 de febrero de 1939, y
Pío XII fue instalado como Obispo de Roma el 12 de marzo de 1939.
La Hermana Lucía, sin embargo, sostuvo que la II Guerra Mundial, en verdad,
comenzó durante el reinado de Pío XI. “La anexión de Austria fue la ocasión para
ello,” explicó. La invasión de Austria (en marzo de 1938), la anexión de
Checoeslovaquia, la formación de alianzas militares y la decisión de invadir
Polonia fueron los comienzos de la guerra, aunque la guerra no hubiera sido
todavía declarada oficialmente. Todos estos hechos ocurrieron durante el
pontificado del Papa Pío XI.
Además, la “noche iluminada por una luz desconocida,” que Nuestra Señora
anunció que señalaría el comienzo de la “gran guerra”, fue la noche del 25 al 26
de enero de 1938. Esa noche, una luz roja brillante, parecida a la de las llamas
de un fuego gigantesco, cubrió el cielo de la noche, y fue visto a lo largo de
Europa e incluso en parte de América del norte y del norte de Africa. Se dijo
que había sido una muy extraordinaria aurora boreal. La Hermana Lucía expresó
reservas sobre ello, pero escribió en su tercera memoria el 31 de agosto de 1941
que sin importar la causa a la que pudo atribuirse la luz, “Dios se sirvió de
eso para hacerme comprender que su justicia estaba presta a descargar el golpe
sobre las naciones culpables”.
Durante la misma noche que apareció el gran signo en el cielo, en la
Lubianka, la prisión de Moscú, un hombre estaba siendo interrogado por el jefe
de interrogadores de José Stalin. Durante el interrogatorio, Rakovsky reveló el
plan germano para dominar Europa. El propuso que la Unión Soviética se uniera a
Alemania en una invasión a Polonia, la cual llevaria a las represalias de Europa
contra Alemania y no contra la Unión Soviética. De acuerdo al plan de Rakovsky,
Francia e Inglaterra ambas se deteriorarían, después de lo cual la Unión
Soviética podría volverse sobre Alemania y recoger el botín de la guerra. Esa
entrevista profética comenzó al mismo tiempo que la luz desconocida en el cielo
comenzaba a desvanecerse. De ella resultó la instigación y participación de la
Unión Soviética en la guerra, y el plan de Rakovsky fue puesto en práctica con
gran beneficio para la Unión Soviética. Igualmente, este paso decisivo hacia la
II Guerra Mundial ocurrió durante el reinado del Papa Pío XI.1
Nuestra Señora también advirtió que si Rusia no era consagrada a Su
Inmaculado Corazón como Ella lo había pedido, Rusia propagaría sus errores por
el mundo. Desgraciadamente, nosotros todavía estamos esperando la consagración
apropiada de Rusia, y estamos presenciando la diseminación de los múltiples
errores de Rusia, que Nuestra Señora nos advirtió serían causa “de guerras y
persecuciones contra la Iglesia. Los buenos serán martirizados, el Santo Padre
tendrá mucho que sufrir, (y) varias haciones serán aniquiladas.” De estas
profecías, todas deberán ocurrir, al menos en parte, y ellas continúan
afligiéndonos, excepto la aniquilación de naciones, que puede acontecer muy
pronto. Los errores de Rusia, incluídos los crímenes del aborto y la
pornografía, nos han afectado a todos nosotros, y el rechazo de Dios en todos
los niveles - por los indivíduos (quienes no todos pueden decir que no hay Dios,
pero sin embargo viven como si no lo hubiera), los gobiernos (quienes han
decretado que Dios no tiene lugar fuera de la esfera privada o dentro de los
edificios religiosos), y la sociedad (en la cual las leyes de Dios son violadas
permanentemente e incluso la moral básica es tratada con desprecio). El rechazo
de Dios constituye el fundamento del Comunismo. (Por más información sobre el
tema, ver “El cálculo
de los costos”, La Batalla Final del Diablo, Capítulo 15.)
El Mensaje de Fátima, dijo el Papa Juan Pablo II, es más urgente y relevante
ahora que nunca. Así nosotros, a quienes están dirigidas las profecías y los
pedidos de Fátima, estamos obligados a prestar atención a ellas. Si lo hacemos,
podremos vivir mejor nuestra Fe y el Mensaje de Nuestra Señora de Fátima.
http://www.fatima.org/span/crusader/spanchastise1.asp
http://www.fatima.org/span/crusader/spanchastise1.asp
No hay comentarios:
Publicar un comentario
TODO COMENTARIO QUE NO CORRESPONDA A LA HERMANDAD ESPIRITUAL, SERA BORRADO, ASÍ MISMO LA INFORMACIÓN, MEDITACIÓN, PEDIDOS DE ORACIÓN, PERCEPCIONES PERSONALES SOBRE LOS ARTÍCULOS PUBLICADOS, SERA ANALIZADOS PARA PERMANECER O NO.-