BIENVENIDO

“…EN LA PERSECUCIÓN FINAL CONTRA LA SANTA IGLESIA ROMANA REINARÁ PEDRO ROMANO, QUIEN PASTOREARÁ A SU GREY EN MEDIO DE MUCHAS TRIBULACIONES. DESPUÉS DE ESTO, LA CIUDAD DE LAS SIETE COLINAS SERÁ DESTRUIDA Y EL JUEZ JUSTO VOLVERÁ PARA JUZGAR A SU PUEBLO...




viernes, 7 de junio de 2013

YO MARIA VUESTRA MADRE OS HABLO

YO MARIA VUESTRA MADRE OS HABLO


Hijos Míos, vuestras aflicciones aceptadas y ofrecidas también son material de oración que Mi divino Hijo aplica a las almas, porque hijos todo lo que se ofrece a Dios de corazón, todo vale para el bien de la Iglesia y de todos los miembros que la componen. Yo, María Vuestra Madre, os hablo.

Poso Mi mirada en este Planeta y veo muchas, muchas aflicciones por todas las partes. Veo madres que lloran, hijos que sufren, esposos desalentados y familias enteras soportando grandes amarguras. Hijos, Mi Corazón Inmaculado se conmueve ante tanta desgracia, pero eso no es nada comparado con lo que veo por otros puntos del Planeta. Almas que han renegado de Dios, almas que les invade el odio y el rencor, muchos esclavos de la concupiscencia, moribundos que no quieren volver su rostro a Dios, sacerdotes corruptos y muy contaminados de las cosas del mundo, y esto hijos, es mucho más doloroso que todas vuestras desgracias y problemas por graves que sean. Porque el mal mata y lleva a la perdición eterna a miríadas de almas que no quieren responder a la gracia de Dios, pero el bien edifica, salva, sirve para ayudar a otras almas aunque vosotros hijos no sepáis a quienes, que ya lo sabréis en la eternidad. El bien tiene repercusión eterna, por eso Dios permite en vosotros que le sois fieles, aflicciones y sinsabores, porque ellas salvan y redimen a los pecadores, pero el que ha dado la espalda a Dios, por ese es por lo el que más hay que rezar y sacrificarse.

¡Oh hijos! ¡Qué grande fue Mi sufrimiento cuando supe de la traición de Judas, que dolor para Mi Corazón y para Mi Hijo!  Por eso con vuestras aflicciones, lágrimas, penas y amarguras, (aceptadas) estáis  ayudando a otras almas a salvarse y a que la gracia de Dios le haga más pronto efecto. Yo, María Vuestra Madre, os hablo.

Paz a todo aquel que leyendo este mensaje lo cree y lo medita. Yo, María Santísima, os bendigo en el nombre de la Santísima Trinidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

TODO COMENTARIO QUE NO CORRESPONDA A LA HERMANDAD ESPIRITUAL, SERA BORRADO, ASÍ MISMO LA INFORMACIÓN, MEDITACIÓN, PEDIDOS DE ORACIÓN, PERCEPCIONES PERSONALES SOBRE LOS ARTÍCULOS PUBLICADOS, SERA ANALIZADOS PARA PERMANECER O NO.-