BIENVENIDO

“…EN LA PERSECUCIÓN FINAL CONTRA LA SANTA IGLESIA ROMANA REINARÁ PEDRO ROMANO, QUIEN PASTOREARÁ A SU GREY EN MEDIO DE MUCHAS TRIBULACIONES. DESPUÉS DE ESTO, LA CIUDAD DE LAS SIETE COLINAS SERÁ DESTRUIDA Y EL JUEZ JUSTO VOLVERÁ PARA JUZGAR A SU PUEBLO...




martes, 8 de octubre de 2013

MENSAJES A UN ALMA ESCOGIDA DE ARGENTINA - parte 2 - tomo 4

ES TIEMPO DE IR PUBLICANDO ESTOS MENSAJES A UN ALMA ESCOGIDA DE ARGENTINA, PORQUE ESTAMOS ES LOS TIEMPOS QUE SE DESCRIBEN A CONTINUACIÓN.-

HAY VARIOS ESCRITOS EN 7 TOMOS, YO AHORA COMIENZO PUBLICANDO DESDE EL 4 TOMO.- 

SERIA IMPORTANTE QUE LOS VAYAN COPIANDO Y PEGANDO PARA QUE TENGAN COMPLETOS LOS MENSAJES Y SE ARMEN UNA CARPETA CON LOS MISMOS.-

Ma. 11/1/00                                                    19.00 hs.

           Le vamos a pedir al Señor, al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo que nos acompañen, los Tres en Uno, los Responsables de la Creación y de cada uno de nosotros, que en el Amor nos  trajeron y nos invitan a compartir con Ellos la Vida Eterna y a dignificarnos en la Divinidad de Cristo, a volver incorruptible y perfecto todo lo que hoy es humano, débil y pecador.
           Vamos a pedirle que en esa Realidad de la Vida Eterna podamos sentir el Amor Inmenso que nos tiene con nuestros desperfectos de personalidad, de caracteres y que podamos maravillarnos en la tierra del Amor en nuestras debilidades y en nuestras imperfecciones, en nuestras dudas muchas veces, en nuestra falta de entrega y en nuestra personalidad.
           Vamos a agradecerle que hayan sido el Todo, el Todopoderoso para nosotros y que hayan elegido, en Su Inmenso Amor a la humanidad, como Primer Templo Viviente a María, nuestra Madre, para habitarla las Tres Personas y que María haya podido transmitirnos esa Vivencia de la Trinidad cuando nos cuenta en el «Magnificat» que responde al Padre, que recibe al Esposo, al Espíritu Santo, y que da la Vida al Hijo.   
           Vamos a agradecerles a las Cuatro Personas más importantes que son los Pilares de nuestra Religión, de nuestra Iglesia, al Padre, al Hijo, al Espíritu Santo y a María, nuestra Madre, porque hoy nos han permitido juntarnos a hacer este rato de oración.
           Y vamos a ofrecerle al Padre Celestial la Dolorosa Pasión de Jesús, ese Caminar, el último Caminar por la tierra, ofreciendo Su última Gota de Sangre por el hombre, Sangre que daba Vida Eterna y Sangre que hoy nos sigue convidando e invitando a una Vida Eterna.
           A María vamos a pedirle nos deje ofrecerle al Padre Celestial las Lágrimas que Le causaron el Caminar de Su Hijo Amado, las Lágrimas de Tristeza que hoy Le causamos nosotros cuando nos equivocamos en el camino a seguir, las Lágrimas que Le causamos cuando nos rebelamos contra la Voluntad del Padre, las Lágrimas que Le causamos cuando no aprendemos a amar a nuestros hermanos ni a nosotros mismos, cuando no queremos escuchar cuál ha sido el objetivo de nuestra vida a la tierra, que es el aprender a amar para llegar a la Gloria Eterna, a volver a reincorporarnos al Manantial de Vida que es el Padre Eterno que nos creó.
           Y Le vamos a ofrecer también al Padre nuestros pequeños dolores de la tierra, nuestras grandes culpas, nuestras necesidades humanas, nuestras preocupaciones y angustias. Vamos a hacerle extensiva nuestra oración por todos aquellos que no la hacen, que no saben rezar, que no saben pedir, que no saben entregarse, por los que tienen temor, por nosotros y nuestros propios temores, por nuestras familias y por nuestros hijos, a los cuales siempre hacemos extensiva nuestra oración, sabiendo que la Gracia y el Amor que el Señor derrame también los va a derramar sobre ellos.
           Le vamos a pedir por esta humanidad y Le vamos a agradecer por esta comunidad, por esta hermandad en Su Sangre y en el Amor que nos ha puesto alrededor.
           Le vamos a agradecer porque siempre llevó de la mano a esta Iglesia y a cada uno de nosotros nos fue llevando de la mano para que formáramos parte de ese Cuerpo Viviente en la tierra, Vivificante y Eterno en el Cielo.
           Vamos a invocar a la Santísima Trinidad en este año en el que Él se prepara de vuelta para retornar Glorioso y lleno de Gozo a compartir con quienes Lo aman el Triunfo del Corazón Inmaculado de Su Madre y el Triunfo del Amor Misericordioso del Hijo sobre toda la humanidad. (Se reza el Pésame.)
           Gloria al Padre, que nos creó.
           Gloria al Hijo, que nos amó.
           Gloria al Espíritu Santo, que viene a salvarnos, a iluminar nuestro camino, a sacarnos de la tiniebla, a darnos la Luz para llegar a la Gloria Eterna.
           Creo en Dios. Creo en las Tres Personas y en Un Solo Dios Verdadero.
           Creo que estás aquí Presente junto a nosotras escuchando y compartiendo nuestra oración, acariciando nuestras almas y escuchando nuestras plegarias, satisfaciendo nuestros deseos, colmándonos con Tu Presencia, haciéndonos vivir la tristeza como tristeza y el gozo como gozo, diferenciando el amor del desamor, la entrega de la avaricia, la Luz de la tiniebla.
           Creo que estás aquí Presente amándonos y reconfortándonos, confortándonos con Tu Presencia y con la Presencia de María, nuestra Madre.
           Creo que estas aquí Presente porque creo firmemente en todo lo que dijiste. Creo en todo lo que Tus Apóstoles nos transmiten.
           Creo que estás aquí Presente escuchando nuestra oración.

Se reza el Via Crucis de la Misericordia. Al comienzo:
           Eterno Padre, Te ofrecemos la Dolorosa Pasión de Jesucristo en propiciación de nuestros pecados y de todos los pecados que comete la humanidad Por todos nuestros hermanos hacemos extensiva nuestra oración. Que llegue a Ti esta humilde súplica y sea recibida como un grito de clamor como si toda la humanidad Te estuviese orando, Padre. Haz extensiva nuestra oración a todos nuestros hermanos y que las Gracias, la lluvia de Gracias que derramas sobre nuestros hermanos a mansalva ablande todos los corazones endurecidos para que podamos vivir en la tierra los frutos de Tu Amor Misericordioso.

Se reza la Coronilla a la Divina Misericordia. En la última decena:
           Por Su Voluntaria Pasión.
           Por Su Valerosa Pasión.
           Por Su Aceptada Pasión.
           Por Su Amorosa Pasión.
           Por Su Gloriosa Pasión.
           Por Su Triunfante Pasión.

Finalizada la Coronilla, se hace la Consagración a Jesús Misericordioso y la Consagración a la Santísima Virgen. Se reza la Oración enseñada por la Santísima Virgen en San Nicolás «Madre, una Gracia Te pido». Luego:
           Estoy junto a vosotras amando a Nuestra humanidad y amándolas en vuestros temores, en vuestras debilidades, en vuestro cansancio, en vuestras flaquezas, en vuestros agobios.
           Estoy junto a vosotras en vuestra tierra amándolas y aceptando todos vuestros ofrecimientos, usando de vuestros ofrecimientos en beneficio de tantos hermanos que usan mal su libertad y que con vuestra oración mitigáis el dolor que Nos causa el alejamiento de tantos hijos, la perversidad de tantos otros, la acedia, que invade a Nuestra Iglesia, el gran pecado de la humanidad y el gran triunfo del Demonio.
           Hoy vivís la incredulidad de la Presencia de Dios en vuestra tierra por celos, por temor... ¡La incredulidad! Y el pecado más grande no es ése sino que lo que más Nos hace sufrir es que el hijo más entregado piense que Dios no puede manifestarse. Y, ¿por qué vuestro Padre os va a abandonar? ¿Qué habéis hecho para que vuestro Padre cierre la puerta y os deje caminar a ciegas y a solas si el Gozo más Grande de Él es darles la Luz y tender Sus Manos para acompañaros en vuestro peregrinar?
           Y el otro pecado es el olvido, el ignorar la Presencia de Dios. Está el que cree y no acepta -cree a su manera, condiciona- y el que no cree en nada. Totalmente ignorante camina a ciegas, en la tiniebla, sin tomar conciencia de que hay un Amor que desborda, que espera Le abran la puerta para habitar ese templo, pues todos sois templos de Dios, (muy suavemente) porque para eso habéis sido creados: para ser templos vivientes de amor, pues Dios es Amor.
           ¡Cuánta Paz da el amar de verdad! ¡Cuánta Paz da el sentirse amado y el dejarse amar, el entregarse al Amor! ¡Cuánta Paz da la Presencia de Dios en vuestras vidas!
           Yo las bendigo con todo Mi Amor y os acompaño en vuestro peregrinar. Las bendigo en Mi Nombre, en el Nombre de Mi Hijo y en el Nombre de Nuestro Santo Espíritu. Y os agradezco el que seáis templos de la Trinidad Santísima, templos vivientes, que dejéis que habiten las Tres Personas y María y toda Nuestra Corte en vuestro interior, que viváis el Bautismo en su verdadero significado, que os dejéis bañar por el Agua creada por Dios para purificar y blanquear vuestras almas, que viváis desde el corazón los Sacramentos, que os acercan a Nuestra Gloria Eterna.
           Yo las acompaño con el Salmo 99: Himno de ingreso al Templo.
           «Aclamad a Yavé tierras todas.
           Servid a Yavé con alegría. Llegaos a Su Presencia con exultación.
           Sabed que Yavé es Dios, Él nos hizo y somos de Él; pueblo Suyo y ovejas de Su aprisco.
           Entrad por sus puertas alabándole en sus atrios con himnos. Ensalzadle, bendecid Su Nombre.
           Porque Yavé es Bueno; su Misericordia es eterna y su Fidelidad de generación en generación.»
           Es la Misericordia de Dios donde se muestra Su Omnipotencia. ¡Y son tan pocos los hombres que reconocen al Verdadero Dios, pues en esta humanidad corren tras los dioses que ellos hacen, que ellos mismos crean! Ante la necesidad, ante la falta de paz este planeta recurre al curanderismo, a la magia negra, a las fuerzas satánicas y se olvidan de que su templo está habitado por Dios y que hay un Templo principal en el que Dios junta a todas Sus ovejas y es allí donde encuentran la Sabiduría de Dios, la felicidad, la alegría, el amor y la salud del cuerpo y del alma.
Sabiduría, cap. 14, 7-20 (acerca de los  ídolos)
San Mateo, cap. 27, 11-14
           Y hoy vivís de vuelta esta cita en la que no es Pilato sino el hombre el que Le pregunta a Dios: «¿Realmente Tú eres el Rey?» Pues le es más fácil agarrarse, prenderse a lo que brilla en la tierra, al reino de la tierra, a lo terrenal, a lo que ven sus ojos y no a lo que siente el alma.
           Y Jesús, Mi Hijo, y Yo, vuestro Padre, y el Espíritu que ilumina no contestamos más pues es vuestro corazón el que debe contestar a las preguntas: ¿Es Jesús para ti el Rey? ¿Es el Padre para ti el Rey del Universo, al que debes rendir honor y gloria eternamente? ¿Es el Espíritu de Dios, del Padre y del Hijo, el que esperas que te habite en la tierra y que comparta eternamente Su Cielo contigo? ¿O abres la puerta a otros reyes?
           Eres tú el que debes responderte a las preguntas y no esperar la respuesta. Eres tú el que debes elegir a qué rey y cuándo hacerle honor y gloria, cuándo rendirle alabanza, cuándo pedirle y cuándo agradecerle. Eres tú el que debes elegir el compartir tu vida en la tierra con Él, con el Rey del Universo, o el cerrarle la puerta.
           Y Jesús y el Padre y el Espíritu somos los que esperamos esa respuesta, llenos de Gozo cuando Nos abren la puerta y llenos de Tristeza y Dolor cuando nos niegan la entrada.
II Tesalonicenses, cap. 2, 13-17
           Entre tanto, hijos Míos, vosotros dedicaos a consolaros y a acompañaros y a uniros en el amor y en la oración y en el medio de todos vosotros y en vuestra búsqueda, en vuestro caminar iremos Nosotros extendiendo Nuestras Manos para uniros a todos en un Solo Corazón, el Corazón de la Santísima Trinidad, que quiere ser el Templo Eterno de Sus hijos los de la tierra.
II Tesalonicenses, cap. 3, 1-5
           Y para terminar, Apocalipsis 2 (se sonríe), versículo 7 al versículo 11.
           Esto es Palabra del Señor. (Se responde: «Gloria a Ti, Señor Jesús».)
           Quedad en la Paz que vuestro Padre os quiere dar, que vuestro Padre goza en daros.

           Vivid las alegrías del saberos amadas por Dios y de todo lo que tenéis que el Señor ha puesto a vuestro alcance. Vividlo todo con alegría. Vivid con alegría el saberos elegidas por Dios para gozar eternamente de Su Presencia, para amaros y para llenarme con vuestro amor tanto en la tierra como en Mi Cielo.

2 comentarios:

  1. Que maravilla estos escritos. Me parecen muy atinados y se siente muy verídico. Al fin cosas santas. Gracias... después de tantos profetas raros en estos tiempos parece que salió la luz. Bendiciones

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  2. Qué lindos y esperanzadores son estos mensajes!! Gracias y Bendiciones !!

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