BIENVENIDO

“…EN LA PERSECUCIÓN FINAL CONTRA LA SANTA IGLESIA ROMANA REINARÁ PEDRO ROMANO, QUIEN PASTOREARÁ A SU GREY EN MEDIO DE MUCHAS TRIBULACIONES. DESPUÉS DE ESTO, LA CIUDAD DE LAS SIETE COLINAS SERÁ DESTRUIDA Y EL JUEZ JUSTO VOLVERÁ PARA JUZGAR A SU PUEBLO...




jueves, 23 de enero de 2014

Recibe su santa Misericordia antes de entrar a la Justicia: mensajes de la Virgen María a Cristina Gallagher

A lo que Christina frecuentemente se refiere como “el corazón de Dios sufriendo por la condición de sus hijos” es una y otra vez reiterado en el mensaje urgente de Nuestra Madre, Jesús y, en raras ocasiones, cuando habla, Dios Padre.
Hay una insistente petición a nosotros de que seamos purificados por la misericordia divina. En 1994 Jesús pidió, “Pequeñita, dile al mundo que vengan a beber de Mi Misericordia. Recíbanla con corazones que desean ser purificados y lavados con la Sangre del Cordero. La gran persecución está sobre el mundo. Deseo guiarlos lejos de esa muerte que lánguida y rápidamente se aproxima. Vigilad. Reciban y beban de Mi misericordia. Ay de aquellos para los que se aproxima Mi justicia, excederá a Mi misericordia. La luz encontrará a aquellos que se esconden, sus pecados se volverán escarlata.”
Jesús le habló a Christina en abril 23 de 1991 sobre la aflicción que sufrió Su Corazón por aquellas almas que han sido envueltas por la oscuridad del mundo pecaminoso, pero él estaba lleno de amor por todos y lloró por su regreso:
“Te parecerá estar rodeada por la oscuridad, pero Yo soy tu Luz. Yo te iluminaré el sendero. Hay muchos a tu alrededor que viven en la oscuridad. Te pido de seas su luz y amor. Obraré todo en ti. No tengas miedo. Yo estoy aquí. Entrégate siempre a mi voluntad. Así podré guiarte. Rechaza todo lo que el mundo te ofrece. Trabaja solo por la salvación de las almas. Mi corazón está afligido por muchos. Mi corazón está tan lleno de amor por todos”.
En septiembre de 1992, Nuestra Madre Bendita lamentó el fracaso de sus hijos por arrepentirse:
“Hija Mía, Mi corazón derrama sangre por mis hijos que no se han arrepentido y no le han volteado la espalda al pecado. Los pecados de avaricia, soberbia y lujuria llevan a la obsesión y la muerte. Hay algunos de Mis hijos que nunca verán la luz de Dios. El maligno está engañando a muchos de Mis hijos. Mis hijos no responderán al llamado de su Madre. Deseo darle a mis hijos abundantes gracias y paz. Es Dios quien me envía a llamarlos a ustedes, mis niños, al arrepentimiento. Yo soy su Madre y los amo en Dios porque él es amor. Vengo a ustedes por medio del Espíritu Santo de Dios. El mundo está en grave peligro. Está al borde de su destrucción. Estoy reuniendo al remanente de los fieles para que Me ayuden en este trabajo y plan de Dios. Los fieles que quedan, que respondan a mi llamado, tendrán paz, pero sus cruces serán pesadas como Mi corazón, para penetrar los corazones de aquellos que no tienen la Luz de Dios”.
Solo dos meses después Nuestra Madre Bendita nos imploró que nos de nuevo refugiáramos, de la absorbente oscuridad, en la misericordia de Jesús:
“Ruega a Jesús por Su Misericordia, para que seas protegida de la obscuridad que te rodea”.
Era a fines de 1992 cuando el Padre Celestial en persona le pidió a la humanidad:
“Vengan a través de la misericordia de Jesús Mi Hijo y por medio de Su Madre”.
  
NO ENOJO SINO ANGUSTIA
Lo que le fue revelado a Christina es que Jesús no conoce la ira sino la angustia. Porque el Espíritu de Dios está en él y él es el Hijo de Dios, el pecado no puede entrar en la carne de Jesús, pero lo que otros han descrito como “la justa ira de Dios”, no es más que la angustia de corazón y espíritu que experimenta Jesús. A Jesús le lastima ver los pecados de la humanidad. Él se angustia por amor por Su pueblo.
Como Christina dice:
“Es como la vez que vi a Jesús en el Cielo. Él volteaba hacia abajo, viendo al mundo y su pecado. Después escuché el eco de Su voz que sonaba tan severa. Y exclamó
“Ay”.
En eso, puso Sus manos sobre el mundo. Sentí que temblaba. Él exclamaba
“Ay de la gente y del pecado”,
pero era por el pecado de la gente.
Ella dice que la angustia de Jesús surge por tener que ver a su pueblo, por quienes ha derramado Su sangre, entrar cada vez más hondo en el pecado. Él está sediento y deseoso por que regresen a la Luz las almas de Su pueblo, a los que desea darles amor y Gracias.
Esto fue enfatizado en la ocasión en que Jesús se apareció ante Christina sufriendo la agonía de Su crucifixión. El corazón de ella sentía lástima por él. Él le pidió a ella algo de tomar. Tres veces repitió esta petición. Era tan gráfico, tan real, así que Christina inmediatamente pensó en correr por un vaso de agua, pero al reflexionar entendió que Jesús no pretendía eso. Cinco semanas antes ella había pasado por una gran variedad de pruebas. Entonces Jesús dijo:
“Tú eres como una uva antes de ser molida. Cuando te muelen, me das de beber. Yo no estoy sediento de agua o vino. Estoy sediento por almas que amen”.
El anhelo de Jesús por las almas Lo ha llevado a lo más profundo de la degradación, para recuperar los más posibles, a cualquier costo. El deseo que Lo consume por obtener paz y Su anhelo por el regreso de los perdidos, forman su angustia, por mirar al mundo que incrementa su corrupción moral y su devastación espiritual. Es como si la angustia de corazón y alma que Lo llevó a purificar el templo de Su Padre en Jerusalén, en Su vida terrena, Lo impulsa ahora a hacer lo mismo por el mundo.
Christina recuerda, “En otra ocasión vi a Jesús, en el Cielo, cuando él nuevamente expresó la determinación de Su justicia. Esa ocasión, él azotó el Cielo con un látigo. Cuando lo hizo, vi al Cielo reventar en millones de destellos de luz. Obviamente Jesús estaba muy lastimado por el pecado del mundo; después de eso, todo se volvió oscuridad.
El dijo tres veces que quería la paz. A lo largo de esta experiencia, junto a Jesús, a su mano derecha, había un ángel, al que reconocí como el “Angel de la Ira”, vestido de rojo. El ángel de la ira sostenía en su mano una cruz de luz con un círculo alrededor de toda la cruz. Detrás de ella salió una paloma blanca que se posó en la cruz de luz. Pude escuchar un trueno mientras la luz se esparcía por todo el Cielo. Yo no estaba ni en el lugar que estaba Jesús, ni en la Tierra. Yo estaba en un lugar intermedio. Tenía mucho, mucho miedo. Cuando los rayos cayeron, sonaron como si la Tierra estuviera explotando. Miré hacia abajo y vi la carretera que se rajaba, como si los edificios se hubieran vuelto de arena y la gente caía en las hendiduras. Se podía ver el horror y escuchar los gritos. Era realmente una escena horrible.
Entonces, pude ver a Nuestra Madre Bendita junto a Jesús, se veía muy pequeña. Yo solo podía ver el manto con Su forma, como si estuviera viendo una imagen de la espalda de Nuestra Madre Bendita. Nuestra Madre estaba llorando, y entre lágrimas decía,
“Misericordia, Hijo mío – Misericordia, Hijo mío”.

LA JUSTICIA DE DIOS
Sin embargo, en un severo mensaje en noviembre 13 de 1990, que se refiere a Su ira y Su determinación por destruir el mundo pecaminoso, Dios Padre todavía recalca Su deseo de salvar:
“Dile a la humanidad que rece por el Espíritu de la Verdad, el Espíritu de Amor. Ellos son el Espíritu de Vida Eterna. Muchos rezan, pero viven en el mundo y por el mundo. Adoran todos sus frutos.
Oh, pero el día se acerca más rápido que la luz, cuando Mi poderosa mano destruya todo sobre el mundo.
Mi hija, tú eres pequeña en el mundo. Eres rechazada por el mundo. Debes de saber que a través de esto, tú apaciguas Mi ira. Tú ves con los ojos del Espíritu de Amor y Verdad. Es por eso que sufres. Por ellos tú apaciguas Mi ira.
Hoy, ofréceme a Mi Hijo Divino, por medio de Sus heridas y sacrificios, que el mundo se prepare y se aliste para la Segunda Venida de Jesús.
De la forma en que está ahora, se preparan para la llegada del Anticristo. Aquellos que ahora viven bajo los frutos del mundo y los adoran, recibirán por tanto sus frutos. Beberán de su copa amarga, y se convertirán en seguidores de aquél-que-destruye.
Díselos todo para que se preparen. Hagan un lugar en sus corazones solo para Mí, Su Señor Dios, que desea que se salven. La batalla comenzó. Muchas almas se están perdiendo. Ve en paz. Padre, Hijo y Espíritu Santo”.
El revela cómo la adoración de las cosas mundanas lleva a la adoración del anticristo y allana el camino a la destrucción. En uno de los mensajes más largos recibidos por Christina, Nuestra Madre Bendita describe los elementos de la batalla en marcha entre el bien y el mal que no deja fuera a nadie, y en el que Christina y “los pequeños”, juegan un papel esencial. Las repercusiones abarcan al Cielo e incluyen a la Iglesia.
“Mis queridos hijos, Mi corazón maternal es entregado a ustedes por la sangre derramada. Sus corazones están cerrados a mí. La traición de Judas a través de vosotros está a la mano. Hay muchos que son Judas. Hay muchos entre ustedes que no hablan en el Espíritu de Dios, sino en el espíritu del embaucador…
Una año antes, el 30 de enero de 1991, Jesús fue específico sobre “la purificación que vendrá sobre la humanidad”, como El se refiere a la purificación venidera. El habló sobre el cataclismo cósmico que se espera. Al mismo tiempo, Se refirió al enorme valor de los sacrificios de Christina por la recuperación de las almas esclavizadas por el pecado:
Mis hijos, las leyes de Dios son despreciadas. Aquellos que niegan las leyes de Cristo, niegan a Cristo. El Maligno está tratando de destruir mi plan para Irlanda y para el mundo. En muchos lugares del mundo, sus hijos siguen los engaños y se perderán por siempre.
Son ustedes, mis pequeños los que me ayudarán a lograr de nuevo el Triunfo de Mi Inmaculado Corazón. Es por eso que ustedes sufren tantos engaños, malentendidos y presiones. Conmigo, su Madre Bendita, y con las armas que yo les ofrezco, triunfaremos juntos. Entreguen todo, incluso sus vidas.
Oren, oren, oren, para que reciban la gracia para soportar los momentos de batalla que han de venir. Muchos de Mis Hijos en Irlanda han abandonado los sacramentos y los mandamientos de Dios. Muchos de los pastores de Dios que guían a Mis hijos, han abandonado al rebaño. El rebaño de Dios está dispersado. Están vagando perdidos en la densa obscuridad. El amor está siendo arrebatado de los corazones de Mis hijos. Los mártires gritan pidiéndole a Dios: Pón fin a esto, antes de que el mundo se infecte de maldad. Mi hijo Jesús y Yo, le ofrecemos nuestros corazones al Padre en lugar de los de ustedes. Es por eso que lloro lágrimas de sangre por amor a ustedes.
Mi querida niña, te invito a ser pequeña de corazón. Ayuda a Mis hijos que buscan tu ayuda y oraciones. Al responder a Mis hijos, me estás respondiendo a Mí, y si me respondes a Mí, le estás respondiendo a Dios. Deja que tu corazón se abra para recibir las Gracias que te quiero entregar. Cada día, muchos de Mis hijos aplastan mi corazón. Mis hijos en la vida religiosa hieren mi corazón y el de Mi Hijo Jesús. La mano de mi Hijo se está volviendo pesada, pesada por el pecado. No puedo sostener más Su mano. Cuando ya no pueda sostener más la mano de Mi hijo, entonces caerá Su Justicia en mis hijos. El mundo difumina el humo de Satán. El está jugando con las almas de Mis hijos, como un niño juega con sus juguetes. Muchos de Mis hijos escogen permanecer ciegos. Mira niña, ve la sangre del Corazón de Mi Hijo. Sangra intensamente. Mira Mi corazón maternal. Sangra intensamente en unión con el de Mi Hijo Jesús. Llamamos a Nuestros hijos. Predicamos Nuestro mensaje por el mundo.
Mi querida niña, muchos están en la oscuridad y felices en el asesinato y en el derramamiento de sangre. El pecado se multiplica en el mundo. Mis hijos que eran fuertes en la fe y la oración, se han debilitado y disminuido su corazón. Se necesita mucha oración y sacrificio para sobreponerse a la oscuridad del pecado. La oscuridad y la tentación los rodean, hijos Míos. Les ruego, ármense con Mi Rosario, vivan los diez mandamientos que Dios les ha dado. Todos los días recen por el Vicario de mi Hijo, Jesús, (pausa) el inicia su calvario junto conmigo. Mis hijos, los invito, a que cada mañana hagan el signo de la cruz con Agua Bendita. Rueguen a Dios por Su Misericordia para que estén protegidos de la oscuridad que los inunda. La batalla de los principados se está luchando”.
“Mi pequeña, esta noche te invito a escribir. No tengas miedo. Mi paz te doy. Dile a toda la humanidad que se prepare. El tiempo ha llegado para la purificación de toda la humanidad. Una gran oscuridad vendrá sobre el mundo. Los cielos se estremecerán. La única luz vendrá por medio del Hijo de Dios y del Hombre. Rayos eléctricos aparecerán como nunca antes los ha visto el mundo. Mi mano vendrá sobre el mundo más ligera que el viento. No tengan miedo. Muchos trataron de hacerte tropezar. Yo te lo digo Mi pequeña, siempre permanece unida a Mí tu Señor y Redentor. Yo soy tu escudo. A través de tu amor, ofrecimiento y lágrimas, te digo que He liberado a muchas almas que estaban perdidas en la esclavitud del pecado y del mal. Sí, tú no eres nada, pero el trabajo que Me permites hacer a través de ti está más allá de tu comprensión.
Dile a Mi hijo y hermano… no tengas miedo de Mis palabras que te digo. Mi pequeña. Mis palabras pasarán. Cada día bendigo tu trabajo. La luz de Mi Sagrado Corazón te llenará en los días que vendrán. Cada día, trabajo a través de ti en la Luz del Espíritu Santo. Yo fluyo a través de ti. La batalla entre la Luz y las Tinieblas es enorme. Tengo sed de las pequeñas almas que se abandonan a sí mismas por Mí. Tengo sed por las almas que aman. Los demonios pasean por la Tierra. Se salieron de su infierno. ¡Dile a toda la humanidad de los Siete Sellos de Dios!, ¡Dile a toda la humanidad!, ¡Ora!, ¡Confiésate!, Busca sólo el Reino de Dios. Yo te bendeciré Mi pequeña”.
En agosto 20, del mismo año, 1991, Nuestra Madre habló con Christina alrededor de la media noche. Ella rezaba en su casa cuando tuvo una escalofriante experiencia mística acompañada de un mensaje de Nuestra Madre. Fue tan arrollador, que estuvo turbada por un tiempo considerable después de esto.
“Me encuentro viendo a Jesús sosteniendo al globo terráqueo con sus manos, y después me doy cuenta que Jesús no estaba más ahí, y después veía al globo sostenido por una columna, una columna, y se estaba derrumbando.”
Hija Mía, yo tu Madre Inmaculada, deseo que abras tu corazón y ofrezcas toda distracción a mi corazón.
El mundo está sostenido por columnas. Las columnas son las manos de Cristo Jesús, las columnas están a punto de caerse. Mi hijo Jesús pronto quitará sus manos. Jesús es el pilar de Dios. El mundo caerá a las profundidades del pecado, y tomará de su amargura, Mi niña no
dejes que mis palabras te atormenten. Deseo darte mensajes. Mantente atenta y deja tu corazón abierto a recibir lo que yo te dé. Te cubro bajo mi manto, mi niña”.
Después Nuestra Madre dijo.
“Reza meditando la Pasión de Jesús”.Después de un momento de silencio, agregó:
“La alarma del reloj, está lista. La hora está cerca. Ora, ora, ora”.
Christina dijo que los serios mensajes que ha recibido no son causa de miedo o molestia para nadie, ella dice que Nuestra Madre y Jesús le prometieron que aquellos que se alejaran del pecado y regresen a la verdadera enseñanza de Cristo y vivan de acuerdo a los Diez Mandamientos de Dios, tal como lo pidió Nuestra Madre, no tienen nada que temer.

LA JUSTICIA DIVINA DE DIOS
En el mes de marzo de 1993, en dos mensajes por separado, Nuestra Madre explicó la temible naturaleza de la Justicia Divina, mientras entremlezca pensamientos de la grandeza de Su Amor y Misericordia.
En Marzo 12:
“La Justicia de Dios espera a todos aquellos que no quieren responder. Reza por ellos conmigo, tu Madre”.
Y en marzo 23:
“Dios ha permitido este momento de Mi llamado con amor, en Su Misericordia por ustedes, para que reciban Su Santa Misericordia, antes de entrar en la Justicia, la santa Justicia de Dios.
Mis niños, ahora ustedes deberán escoger entre vivir los mensajes que les doy o permanecer en silencio y pasividad, y burlarse de Mis mensajes.
Hijos Míos, escuchen las palabras que les dirijo! Para aquellos de ustedes que su deseo es vivir por el mundo, morirán por el mundo. Para aquellos de ustedes, mis niños, que escojan el no cambiar sus caminos y abandonar el pecado, les digo, tendrán que pasar por la Justicia de Dios.
Mis niños, si entendieran un poco sobre el significado de la Justicia Divina de Dios, morirían de la impresión. Aquellos de ustedes que no deseen la misericordia del Señor, pasarán por Su Justicia.
Hijos Míos, es el pecado el que está provocando la Justicia de Dios.
Mis queridos niños, si sólo pudieran entender la grandeza del Amor de Dios, de su Gracia y Misericordia. Él quiere darles el valor y la grandeza del llamado de su Madre.
Mis niños, mis lágrimas son muchas; las lágrimas que he derramado por el mundo, por amor a ustedes. Ustedes son mis niños y debo decirles que la copa se está derramando y está a punto de ser vertida sobre ustedes. Ustedes llorarán amargamente por negarse a responder al mensaje del Corazón de su Madre. Mi Corazón está unido al Corazón de Mi Amado Hijo Jesús”.
En 1995, Jesús refiriéndose a la cercanía de la Justicia del Padre, la describe como un cáliz lleno hasta el tope que se derramará sobre el mundo:
“Mi Padre ha preparado la justicia. Su contenido es como aquel del cáliz lleno hasta el tope. Aquellos que oyen y no respondan recibirán la justicia a través de Mi sacrificio. La justicia está a la mano pero pocos están al tanto de su horror. La raza humana vive como si el hoy fuera a durar hasta la eternidad…”
Después habló de Sus Pastores quienes “trazan su camino al infierno” al negar su existencia. Y resolvió sustituir El mismo a los pastores. Además él mencionó que puede pastorear a su rebaño con lo sufrimientos de las almas víctimas.
“Yo voy a pastorear a mis pequeños de una manera segura hasta la luz. Para aquellos que escogieron la oscuridad, la oscuridad será su destino. ¡Miren!, ¡Miren Mi Corazón!, vean que es generoso.”
(Christina interrumpió, Señor, primero vi. Tu Corazón sangrando. Ahora lo veo rodeado de luz. No entiendo.)
“Pequeña, Mi Corazón que llora sangre te habla de Mi gran Amor; Mi Corazón rodeado por luz, de Mi victoria. Será tu victoria sobre muchas almas por la que Mi Corazón derrama sangre de tristeza. El mundo es como un pozo de lodo. La raza humana ha cerrado su corazón al Agua Viva. Hay muy pocos tratando de salir del lodo. No Me pedirán misericordia. En lugar de esto Me insultarán y dirán que no hay Dios. Reza, reza por las almas que deseo llevar hasta la fuente eterna esta noche que mana desde Mi Corazón”.

HASTA SU JUSTICIA MANA DE SU AMOR
Durante la misa el 20 de Mayo de 1995, Christina pudo ver a Jesús en el Cielo. El cielo que rodeaba a Jesús estuvo en llamas por un momento. Entonces el Padre Celestial, podía verse en rojo, sosteniendo un cáliz esculpido, el cual en la consagración, Christina pudo verlo elevarse iluminado y emitiendo una niebla de un puro humo blanco. El Padre Celestial inclinaba el cáliz como si lo fuera a derramar sobre la tierra, y un vaporizado humo burbujeante salía por un lado.
Exactamente un mes antes, Christina recibió un fuerte mensaje verbal del Padre Celestial.
“Mira a tu alrededor. Ve con tus ojos el agua lodosa. Mi gente escogió estar ahí, con poco deseo de permanecer junto a la luz y el Amor a los que yo deseo llevarlos… Escucha con tus oídos como soy blasfemado y despreciado hasta por aquellos ungidos por Mí. Yo soy el Verdadero Pastor, el Sacrificio Vivo. No dejes que ningún hombre tome de la verdad viviente. El Cielo abre su llanto por los vivos que están en el agua lodosa del pecado…”A Christina le fue enseñada la tribulación que vendrá y Jesús le dijo mientras le mostraba esto:
“No le digas a ninguna persona en la Tierra lo que te he revelado esta noche”.

EL MATRIMONIO ESTA SIENDO DESTRUIDO POR EL DEMONIO
“Muchos duermen en gran peligro. La serpiente está al acecho y tentando. El matrimonio es rasgado por la faltan de oración. Hay muchas almas que han sido conquistadas. El amor ha sido reemplazado por el odio; la humildad por los celos, la envidia, la avaricia, y el amor egoísta de la carne”.
En septiembre 6 de 1995, Jesús refiriéndose con amor profundo a los “redimidos por Mi Corazón” hace notar que la humanidad ha llevado tan profundamente su iniquidad que está al nivel de los animales y su comportamiento. Ciertamente no hay culpa alguna del lado de Dios. La humanidad se hunde en profundidades sin precedentes de degradación.
“Ve como los redimidos de Mi Corazón se alejan de Mí. Muchos desprecian la Verdad. El mundo está en la caída de su iniquidad. Su caída está próxima. Mi mano acerca su purificación. Pocos se dan cuenta de su proximidad. Ellos tropiezan como animales ciegos y heridos. En sus acciones han caído por debajo de los animales”.

JUSTICIA PARA AQUELLOS QUE DESPRECIAN AL MENSAJERO DE DIOS
Christina siempre declara que por sí misma no es nada. Todos los regalos que ha recibido de la Misericordia de Dios son para beneficio de los demás. Su vida misma ha sido dada en sufrimiento para que sea cumplido el plan misericordioso de Dios. Ella siempre ha pedido por el triunfo de Dios sobre la oscuridad que afecta a aquellos que son hostiles a ella o que tratan de apartarla de su trabajo por Dios y su Madre Bendita.
Jesús Mismo, sin embargo, al término de un mensaje en diciembre 9 de 1995, se refiere a la justicia para aquellos que desprecian a Su pequeña,
“… El mundo no puede verte ni a ti, ni a lo que Estoy haciendo por medio de ti y en ti. Sí, tú eres despreciada por Mi Nombre, porque aquellos que te desprecian no saben sobre la grandeza de la Vida, la Verdad y el Amor, que es dado por la Misericordia. Pero la justicia espera a aquellos, a Mi tiempo. Cuando la Verdad sea revelada a aquellos en quienes he derramado grandes tesoros de gracia en la grandeza de la misericordia y el amor, ellos suplicarán por Mi justicia para purificarse…”.
En misa, el sábado 8 de julio de 1995, a través de una gran luz, Christina experimentó el cantar de ángeles sobre el altar. A Christina se le dijo que el cumplimiento estaba cerca de misericordia y justicia emergente.
La hermosa armonía entre la justicia de Dios y la misericordia está bien ilustrada en palabras de Nuestra Madre Bendita en referencia a aquellos que “Se aprovechan de su Casa de Oración”.
Christina ha sido muy lastimada por causa de Nuestra Madre, en algunas ocasiones cuando la gente se aprovecha económicamente de la Casa de Oración de Nuestra Madre Reina de la Paz, ya sea por explotación o piratería de los artículos tales como la Medalla de Nuestra Madre o libros – es su único medio de sustento – o por mera defraudación.
Estos actos deshonestos en contra del trabajo de Nuestra Madre junto con las calumnias de aquellos que tratan de evitar que otros crean en la verdad de los mensajes, hicieron que Nuestra Madre dijera que
“aquellos que se aprovechan de mi Casa, Yo, como Madre, los llevaré ante la Justicia de Dios”.

JINETES
A finales de mayo, y principios de Junio de 1995, Christina vio la purificación de Dios presentada en términos de jinetes. En la primera ocasión (Mayo 21) los jinetes venían de dos en dos sobre caballos. Se dividían frente a Christina e iban para ambos lados. Los caballos eran más blancos que el color blanco, y los jinetes vestían armaduras y los visores que se encontraban en una posición hacia arriba, hacían un sonido de ‘golpeteo’.
Después otros jinetes se acercaron, esta vez con antorchas y el cabello suelto. Esta experiencia de Christina inmediatamente le recuerda el pasaje del Profeta Isaías sobre la anunciación de la caída de Babilonia, la escena de prostitución, búsqueda de placer, poder, lujuria y corrupción a través de la riqueza y los bienes mundanos: … (Isaías 21, 6-12)
La Escritura en ese punto procedía a indicar las partes específicas a atacar.
Uno no puede sino hacer relacionar esto de una manera particular con los acontecimientos recientes en Irlanda y de una manera general con el mundo por las preparaciones para introducir la legislación del divorcio apoyado por una mayoría mínima en votaciones recientes, lo que manda a nuestro país hacia abajo por la resbaladiza pendiente de la inmoralidad institucionalizada. Es como la voz de Dios en el libro de las Revelaciones, en el que habla a su gente fiel como lo hizo una vez sobre la inminente destrucción de la antigua Babilonia.
“Sal de ahípueblo Mío, para que no te involucres en su culpa” (Apoc, 18:2,4,5)
El 27 de Mayo, Christina vio un caballo pálido mientras estaba en misa. Su jinete usaba armadura, pero con más armadura de la que usaban los anteriores jinetes. Las ropas que usaba, que se podían ver entre las piezas de la armadura, eran de color rojo. El jinete sostenía una bandera de color rojo, blanco y azul (como la de Francia) en su mano izquierda. En su mano derecha él sostenía una corneta dorada. Quitó la corneta de su boca y gritó, “Guerra, Guerra, Guerra”.
En ese momento Christina pudo oler carne muerta. Después apareció un caballo negro sin jinete. Christina sabía de la presencia de un caballo rojo, pero este no apareció.
En noviembre 12, de 1995 después de la Santa Comunión Christina vio a Jesús descender hacia ella hasta que estaba a unos pies de ella. Él estaba gozoso. Cargaba una antorcha dorada y labrada, pero la flama era de luz blanca. Él dijo,
“Yo desciendo a la Tierra, pero primero Mi justicia tiene que ser cumplida”.
Después cuatro grandes ángeles con inmensas alas fueron hacia El, tomaron de la luz y cada uno se dirigió a las cuatro esquinas de la Tierra. En la última semana de enero de 1996, cuando Nuestra Madre habló con Christina, Ella manifestó,
“…Jesús mi Hijo, soltará sobre el mundo al ángel de la Pascua .
Las profundidades de su destrucción no pueden ser comprendidas por la humanidad”.

Y en el mensaje de Nuestro Señor el lunes 5 de Febrero de 1996, (cuatro días antes del anuncio público de que el cese al fuego del Norte había terminado Jesús manifestó:
“El mundo pronto estará en sus dolores de parto, pronto será entregado a las manos del embaucador. Los pilares que sirven de soporte están a punto de ser vencidos. Calamidad seguirá a otra calamidad. Irlanda verá mucho derramamiento de sangre. El dolor se sentirá de casa en casa…”
En Febrero 25 de 1996, durante un mensaje, Jesús refiriéndose a algunas personas en particular, al respecto dijo,
” … Yo llevaré la luz a la oscuridad y engaño para purificar en Mi Justicia y darle la vista al ciego. Todas esas cosas se aproximan rápidamente a toda la humanidad, sólo pocos se dan cuenta de que tan pronto vendrá.”
LA PURIFICACION QUE VIENE
Cuando se le preguntó a Christina como percibe a los acontecimientos que vendrán, ella explica lo siguiente. Ella nos pide que nos concentremos en el arrepentimiento ya que Nuestra Madre ha dicho:
“Muchos se perderán por los pecados de la carne y del mundo.”
Habrá tres etapas de acuerdo al entendimiento que se le dio a ella.
La primera etapa es que la gente del mundo sufrirá cada vez más y más.
Aunque pareciera espantoso para algunos, serán purificados a través de esto. El sufrimiento los purificará llevándolos a Dios por medio de la cruz.
La segunda etapa es donde Dios, que permite que Nuestra Madre imparta grandes gracias al mundo a pesar de que mucha gente continúa cerrada, permitirá que todos en el mundo estén conscientes de Su existencia.
Hasta aquellos que niegan la existencia de Dios sabrán que él es una realidad y no ‘un mito’ como ellos sostienen.
Christina reúne de lo que le ha sido revelado, que hasta la gente que nunca ha oído de Dios, inmediatamente se percatarán de él.
Dios y Nuestra Madre bendita van a vaciar, como era, una mina de Gracias sobre el mundo, a través del trabajo del Espíritu Santo. Los corazones se convertirán totalmente.
Cuando se conviertan totalmente tendrán conciencia de Dios. De cualquier forma, aún tendrán su libertad para elegir el volver a sus anteriores caminos pecaminosos. Y aquellos que regresen la mina de gracias especiales se quedará vacía porque ellos habrán conocido a Dios y ahora no tendrán excusa alguna.
Y la tercera etapa es en la que aquellos que no respondieron al llamado de Nuestra Madre antes de que la mina de gracias haya sido vaciada por Jesús y Nuestra Madre Bendita sobre el mundo, no tendrán la fuerza para resistir al pecado y volverán a sus caminos pecaminosos.
Dios entonces hará lo que dijo, como Jesús lo dijo. Su mano se posará sobre el mundo más ligera que el viento. Poco tiempo después de eso, los castigos vendrán sobre el mundo.
Christina nunca le desea a la gente aterrorice por estos castigos. Ella le recuerda a la gente que Nuestra Madre Bendita continúa diciendo, “Oren, oren, oren, oren, hagan sacrificios y ayunen”.
Este llamado de Nuestra madre no es sólo para prevenir desastres sino también para nuestra purificación personal, protección y guía. Ella desea que hagamos esta ofrenda para que la pueda usar también por sus “hijos perdidos” como describe a aquellos que de hecho se han apartado de Dios. Ella es una Madre para todos y Ama a todos.
Aquellos que están ciegos espiritualmente son Su principal preocupación. Ella desea que sean miembros activos del Cuerpo Místico de Su Hijo. Así que si nos damos cuenta de un hermano o hermana extraviado es nuestro deber orar por ellos así como también tenemos el deber de orar por los sacerdotes, obispos, cardenales, monjas y por Nuestro Santo Padre. Lo que Nuestra Madre dice, es que es más que una simple petición, es nuestro deber.
Christina dice; “La reina de la Paz me ha hablado acerca de sus hijos perdidos, y Ella me mostró cuando vino, que está llorando por Sus hijos perdidos. Nuestra Madre ha hablado sobre algunos de Sus hijos que están perdidos – algunos para siempre – y ellos le ocasionan un gran dolor. Pero ella nunca juzga a nadie. Ella sólo me enseña el dolor hasta cierto punto, y yo sufro mucho, profundamente, cuando Nuestra Madre Bendita está llorando por sus niños perdidos. Yo gustosa daría mi vida un centenar de veces sólo por secar una lágrima de los ojos de Nuestra Madre.”
Christina muestra como este sufrimiento de amor de Nuestra Madre bendita por sus niños es universal. Abarca a aquellos de todas las religiones del mundo, Christina insiste en esto antes que alguien pueda decir: “Yo soy católico, Protestante o judío” (o cualquier otra religión)
La persona primero tiene que amar a Dios. La gente, sin importar cualquier religión que profesen, debe amor a Dios en sus corazones y deben creer de verdad en él. Al creer en Dios ellos Le deben hablar por medio de la oración, si no hacen mínimo esto, ellos están en contra de Dios, y además son “anti – Dios” y “anti – Cristo”.
No es por lo tanto, el caso de que una persona se sienta segura por tener la verdadera fe o religión, sino una pregunta de que tan auténtica es cada persona con su religión. Así que el llamado es para todos y por todos, en estos tiempos críticos en que la misericordia de Dios pronto se expresará por medio de la justicia en el mundo.
En cuanto a la expresión específica de esta justicia, se le dijo a Christina en 1992 que habrá en muchas partes del mundo, zonas de guerra, que habrá más enfermedades que nombres para ellas, y destrucción no solo por medio de calamidades sino también por hambre, “el hambre clamará y alcanzará los cielos”.

1 comentario:

  1. Estos mensajes predicen y afirman todo lo que esta pasando.El tiempo de la misericordia se acaba,pronto llegara el de Su Justicia.Esa justicia que hemos procurado con nuestras irresponsabilidades.y en esta espiral de engaños que vivimos tambien el remolino del Amor de Dios atrae a muchas almas a la esperanza y en una lucha desigual,porque muchos buenos estan entregando sus vidas por la salvacion de sus hermanos.Muchos ciegos no comprenden esta entrega pero es parte del plan de Dios para la salvacion de la humanidad.El aviso de Dios,la iluminacion de conciencias,como ultimo recurso del llamado de Dios esta proxima.Han hablado de ello muchos santos y es inevitable que ocurra porque ya casi tocamos fondo.Que los Sagrados Corazones de Jesus y Maria sean un balsamo en esta gran tribulacion que nos merecemos.Marybel.

    ResponderEliminar

TODO COMENTARIO QUE NO CORRESPONDA A LA HERMANDAD ESPIRITUAL, SERA BORRADO, ASÍ MISMO LA INFORMACIÓN, MEDITACIÓN, PEDIDOS DE ORACIÓN, PERCEPCIONES PERSONALES SOBRE LOS ARTÍCULOS PUBLICADOS, SERA ANALIZADOS PARA PERMANECER O NO.-