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jueves, 18 de junio de 2015

EL CORAZÓN DE DIOS SE ESTREMECE ANTE EL SUFRIMIENTO

EL CORAZÓN DE DIOS SE ESTREMECE ANTE EL SUFRIMIENTO


Demos cabida a Dios en nuestra vida para que él nos consuele, nos ayude, nos de paciencia.

Por: P Juan J. Ferrán | Fuente: Catholic.net

Contemplamos a Cristo siempre en acción, haciendo el bien, de ciudad en ciudad. Un día se dirige a una ciudad llamada Naín, acompañado de sus discípulos y de una gran multitud. De repente en la puerta de la ciudad se cruza con un cortejo fúnebre. Se llevaba a enterrar a un muerto, hijo único de una madre viuda, tal vez muy conocida en la ciudad, porque la acompañaba mucha gente. Jesús, al ver aquella escena, se conmueve y dijo a la madre: "No llores". Luego se dirigió al féretro, lo tocó, y dijo: "Joven, a ti te digo: Levántate". El milagro fue espectacular: el joven se incorporó y se puso a hablar. Y Jesús, dice curiosamente el Evangelio, "Se lo dio a su madre". Aquel milagro provocó un gran temor y admiración y frases como "Dios ha visitado a su pueblo" empezaron a ir de boca en boca. Aquel hecho traspasó los límites del pueblo y se extendió por toda la comarca.

En la vida de la mujer, madre, esposa, soltera, viuda, joven o mayor siempre se termina dando una realidad estremecedora que es la aparición del dolor y del sufrimiento. Es una forma de participación en la cruz de Cristo. El dolor por los hijos en sus múltiples formas, el abandono de un marido, la ansiedad por un futuro no resuelto, el rechazo a la propia realidad, en anhelo de tantas cosas bellas no conseguidas, las expectativas no realizadas, la soledad que machaca a corazones generosos en afectos, la impotencia ante el mal constituyen formas innumerables de sufrimiento. Y ante el sufrimiento y el dolor siempre se experimenta la impotencia y la incapacidad. Nunca se está tan solo como ante el dolor.

El mal, el sufrimiento, el dolor han entrado al mundo por el pecado. Dios no ha querido el mal ni quiere el mal para nadie. Es una triste consecuencia, entre otras muchas, de ese pecado que desbarató el plan original de Dios sobre el hombre y la humanidad. Por ello, no echemos la culpa a Dios del sufrimiento, sino combatamos el mal que hay en el ser humano y que es la raíz de tanto dolor en el mundo. Demos cabida a Dios en nuestra vida para que él nos consuele, nos ayude, nos de paciencia. Saquemos del dolor y del sufrimiento la lección que Cristo nos ha dado en la cruz: el dolor es fuente de salvación y de mérito.

No tratemos de racionalizar el sufrimiento y el dolor. Es ya parte de una realidad que es nuestra condición humana. La razón se estrella contra el dolor. Por ello, hay que buscar otros caminos. En lugar de tratar de explicarlo, démosle sentido; en lugar de querer comprenderlo, hagámoslo meritorio; en lugar de exigirle a Dios respuestas, aceptémoslo con humildad. No llena el corazón el conocer por qué una madre ha perdido un hijo o una esposa ha sido abandonada por su marido o una mujer no encuentra quien la quiera. El dolor no se soluciona conociendo las respuestas. El dolor se asume dándole sentido. Eso es lo que el Señor nos enseña desde la Cruz.

Abramos también el corazón a la pedagogía del dolor y del sufrimiento. El dolor es liberador: enseña el desprendimiento de las cosas, educa en el deseo del cielo, proclama la cercanía de Dios, demuestra el sentido de la vida humana, proclama la caducidad de nuestras ilusiones. Además el dolor es universal: sea el físico o el moral, se hace presente en la vida de todos los seres humanos: niños y jóvenes, adultos o ancianos. Nadie se libra de su presencia. No nos engañemos ante las apariencias, si bien hay sufrimientos más desgarradores y visibles que otros. Y el dolor es salvador: el sufrimiento vivido con amor salva, acerca a Dios, hace comprender que sólo en Dios se pude encontrar consuelo.

Jesús es Perfecto Dios y Hombre Perfecto. Por eso, ante aquella visión de una mujer viuda que acompaña al cementerio a su joven hijo muerto, "tuvo compasión de ella ", como dice el Evangelio. Dios sabe en la Humanidad de Cristo lo que es sufrir. Y, por ello, cualquier sufrimiento, el sufrimiento más grande y pequeño de uno de sus hijos, le duele a Él. Dios no es insensible ante el sufrimiento humano. No es aquél que se carcajea desde las alturas cuando ve a sus hijos retorcerse de dolor y de angustia.

"Sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de su madre, que era viuda". En pocas frases no se puede concentrar tanto dolor y sufrimiento: -muerto, hijo único-, -madre viuda-. Parece que el mal se ha cebado en aquella familia. Una mujer que fue esposa y ahora es viuda, y una mujer que fue madre y ahora se encuentra sola. ¿Qué más podría haber pasado en aquella mujer? ¿Iba a llenar aquel vacío la presencia de aquella multitud que la acompañaba al cementerio? Después, al volver a casa, se encontraría la soledad y esa soledad la carcomería día tras día. No hay consuelo para tanto dolor.

"Al verla, el Señor tuvo compasión de ella". El Corazón de Dios se estremece ante el sufrimiento, ese sufrimiento que él no ha querido y que ha tenido que terminar aceptando, fruto del pecado querido por el hombre. Y esta historia se repite: en cualquier lugar en donde alguien sufre, allí está Dios doliéndose, consolando, animando. No podemos menos que sentirnos vistos por Dios y amados tiernamente cuando nuestro corazón rezuma cualquier tipo de dolor. Por medio de la humanidad de Cristo, el Corazón de Dios se ha metido en el corazón humano. Nada nuestro le es ajeno. Enseguida por el Corazón de Cristo pasó todo el dolor de aquella madre, lo hizo suyo e hizo lo que pudo para evitarlo.

"Joven, a ti te digo: Levántate". Dios siempre consuela y llena el corazón de paz a pesar del sufrimiento y del dolor. No siempre hace este tipo de milagros que es erradicar el hecho que lo produce. ¿Dónde están, sin embargo, los verdaderos milagros? ¿En quién se cura de una enfermedad o en quien la vive con alegría y paciencia? ¿En quién sale de un problema económico o en quien a través de dicho problema entiende mejor el sentido de la vida? ¿En quién nunca es calumniado o en quien sale robustecido en su humildad? ¿En quién nunca llora o en quien ha convertido sus lágrimas en fuente de fecundidad? Es difícil entender a Dios, ya lo hemos dicho muchas veces. Si recibimos los bienes de las manos de Dios, ¿por qué no recibimos también los males?

Tarde o temprano el sufrimiento llamará a nuestra puerta. Para algunos el dolor y el sufrimiento serán acogidos como algo irremediable, ante lo cual sólo quedará la resignación, y ni siquiera cristiana. Para nosotros, el sufrimiento y el dolor tienen que ser presencia de Cristo Crucificado. Si en mi cruz no está Cristo, todo será inútil y tal vez termine en la desesperación. El sufrimiento para el cristiano tiene que ser escuela, fuente de méritos y camino de salvación.

El sufrimiento en nuestra vida se tiene que convertir en una escuela de vida. Si me asomo al sufrimiento con ojos de fe y humildad empezaré a entender que el sufrimiento me enseña muchas cosas: me enseña a vivir desapegado de las cosas materiales, me enseña a valorar más la otra vida, me enseña a cogerme de Dios que es lo único que no falla, me enseña a aceptar una realidad normal y natural de mi existencia terrestre, me enseña a pensar más en el cielo, me enseña lo caduco de todas las cosas. El sufrimiento es una escuela de vida verdadera. Y va en contra de todas esas propuestas de una vida fácil, cómoda, placentera que la sociedad hoy nos propone.

El sufrimiento se convierte para el cristiano en fuente de méritos. Cada sufrimiento vivido con paciencia, con fe, con amor se transforma en un caudal de bienes espirituales para el alma. El ser humano se acerca a Dios y a las promesas divinas a través de los méritos por sus obras. El sufrimiento y el dolor, vividos con Cristo y por Cristo, adquieren casi un valor infinito. Si Dios llama a tu puerta con el dolor, ve en él una oportunidad de grandes méritos, permitida por un Padre que te ama y que te quiere.

El sufrimiento es camino de salvación. La cruz de Cristo es el árbol de nuestra salvación. El dolor con Cristo tiene ante el Padre un valor casi infinito que nos sirve para purificar nuestra vida en esa gran deuda que tenemos con Dios como consecuencia de las penas debidas por nuestros pecados. Pero además desde el dolor podemos cooperar con Cristo a salvar al mundo, ofreciendo siempre nuestros sufrimientos, nuestras penas, nuestras angustias, nuestras tristezas por la salvación de este mundo o por la salvación de alguna persona en particular. Cuando sufrimos con fe y humildad estamos colaborando a mejorar este mundo y esta sociedad.

Ante la Cruz de Cristo, en la que sufre y se entrega el Hijo de Dios, no hay mejor actitud que la contemplación y el silencio. Ante esa realidad se intuyen muchas cosas que uno tal vez no sepa explicar. Para nosotros la Cruz de Cristo es el lenguaje más fuerte del amor de Dios a cada uno de nosotros.

Para Dios nuestro sufrimiento, sobre todo la muerte, debería ser el gesto más hermoso de nuestra entrega a él, a su Voluntad. Dios quiera que nunca el sufrimiento y el dolor nos descorazonen, nos aparten de él, susciten en nosotros rebeldía, nos hundan en la tristeza, nos hagan odiar la vida. Al revés, que el sufrimiento y el dolor sirvan para hacer más luminoso nuestro corazón y para ayudarnos a comprender más a todos aquellos que sufren.

6 comentarios:

  1. Gracias Claudio por todos tus articulos y por tu gran paciencia con todos nosotros.

    El planeta X ya se puede ver a simple vista es como un sol pequeño junto al Sol grande, a veces se esconde detras o al frente del grande ( no se sabe), pues el brillo del grande lo tapa por completo. Si dejas una videograbadora lo veras, tambien puedes colocar una radiografia y observar el Sol, ahi lo veras junto al nuestro sin maltratar tus ojos. Es cierto que hace dos años se esta viendo ¡¡
    Cómo es posible ?? Y aún no ha llegado ¡¡
    En fin esto ya no se puede negar, estan diciendo que para septiembre de este 2015 será aún más grande y será visible en todo el mundo.
    En fin ya veremos.
    Saludos, Alex B.

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    1. DIOS TE BENDIGA HERMANO, TODOS ESTAMOS A LA ESPERA DE ESTOS GRANDES ACONTECIMIENTOS, FUERTE ABRAZO ALEX B.-

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    2. Que paso con Paco ? Porque ya no escribe sus comentarios, estara meditando sobre nuevos acontecimientos?

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  2. hermanos, lo que dijo el astronomo Carlos Munos Ferrara, que se acerca a la tierra un planeta cometa, HERCOLUBUS, es lo mismo que se le revelo a una vidente de bayside new york y a ella se le dijo que era LA BOLA DE LA REDENCION, y tambien es lo mismo que dice don antonio yague y alexander backman, que es el PLANETA 7X. y esto es un castigo directamente de Dios, que viene en dos partes: la tercera guerra mundial y la bola de la redencion, o el planeta cometa hercolubus, en la cual moriran tres cuartas partes de la humanidad; yo creo que por eso es que en la imagen de la virgen de guadalupe, la original de la basilica, su vestido que es de color rosa, tres cuartas partes esta manchado de negro, que significa muerte. tambien se le dijo a la vidente que estos castigos, la guerra y la bola de la redencion, van a durar seis dias, los primeros tres, la guerra mundial, y los otros tres, la bola de la redencion. y se le muestra en una vision a la vidente, el inicio de la guerra, ve a jerusalen, egipto, arabia, marruecos, francia, africa. pero antes de estos castigos, la guerra y la bola de la redencion, vendran el aviso y milagro descritos en las apariciones de garavandal. tambien sabemos que para la llegada de la bola de la redencion, Dios nos permitira ver el fenomeno durante 15 dias antes de que impacte en el mar, la bola de la redencion asistira especialmente a new york, designada como babilonia por la Santisima Virgen Maria. la bola de la redencion es tambien conocida como el segundo sol, al parecer cuando caiga al mar, las olas arrazaran a la mitad del continente americano. esto lo describe el profeta Joel con estas palabras; en aquellos dias, el mundo sera como un jardin de placer, habra una bola ardiente que pasara por la tierra, y por atras, miraran una cola flameante, de manera que el mismo Joel lo sabia, y el fue un profeta de hace cientos de anos, aun antes de la venida de Cristo. habra naciones que desapareceran en 10 minutos o menos. en un video de Alexander Backman, dice que el planeta X7, entrara a la orvita de la tierra entre agosto y septiembre de este 2015, y saldra de la orvita en marzo de 2016 y la carga que trae es de aproximadamente 7 veces el diametro de la tierra. ( aclaro que la fecha puede variar segun la respuesta de la gente al llamado de la convercion, y nos pidio la virgen que rezaramos el santo rosario por tres dias consecutivos a partir del 22 de junio de 2015, a las 12 hrs ) atte. paco

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    1. Oh Paco , and enjoy with a possible doomsday scenario .
      Your God is death ? For our God is life .
      All die sooner or later, but we do not enjoy death scenarios . That is not Christian.

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