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miércoles, 1 de julio de 2015

Ya está Surgiendo el Anticristo legitimado por la Prédica de los Falsos Profetas?

La realidad está superando a las profecías.

El beato John Henry Newman advirtió sobre la apostasía, diciendo que surgirán en la iglesia hombres inicuos que persuadirán a muchos para hacer alianza con los paganos que nos rodean; serán los falsos profetas que legitimarán al anticristo.

Esta realidad, y la apostasía general de la sociedad con su reingeniería anti cristiana, lamentablemente no están siendo captadas por los cristianos que se empeñan con seguir un lenguaje políticamente correcto.  

Newman tuvo una influencia decisiva en la conversión de Robert Hugh Benson. Y cuando en 1907, apareció la obra El Señor del Mundo (The Lord of the World) de Benson la conmoción de la sociedad británica fue tremenda porque ya se había conformado una corriente de opinión. Pero hoy vemos que la realidad actual supera ampliamente aquella ficción.

Eso se puede ver en las cosas que destapó el Sínodo de la Familia de octubre de 2014 y las que están destapando las etapas previas del Sínodo de la Familia de 2015, con la Conferencia Episcopal Alemana liderando un cambio de doctrina respecto a los divorciados vueltos a casar y a los homosexuales.

EL ANTICRISTO SURGE A PARTIR DE LA APOSTASÍA

En el primero de sus sermones (El tiempo del Anticristo), Newman decía literalmente que:
“el hombre de pecado nace de una apostasía, o por lo menos accede al poder por medio de una apostasía, o es precedido por una apostasía, o no existiría si no fuese por una apostasía” (p. 35).
Antes, había citado como ejemplo de apostasía unos hechos relatados en el libro de los Macabeos:
“En aquellos días surgieron en Israel hombres inicuos, que persuadieron a muchos diciendo: Vamos y hagamos alianza con los paganos que nos rodean, puesto que desde que nos separamos de ellos nos han sobrevenido muchas penalidades. Este consejo les pareció bien” (1 Mac 1, 11-13).
Y Newman ya había fundamentado esta profecía apuntando el “enfriamiento de la caridad” previsto por Jesucristo (Mt 24, 12) como su causa profunda.
Pero quien describió claramente la situación fue Benson en “El Señor del Mundo”, que ha tenido a Papas, obispos, sacerdotes y laicos expectantes; unos tratando de ver las señales de este tiempo que ya está entre nosotros, y otros tratando de minimizar el augurio.
El impacto de la obra de Benson ha llegado al papa Francisco, que la recomienda y Benedicto XVI también ha admitido haber sido impactado por el libro.

¿QUE ESTARÍA VIENDO EL PAPA EN EL LIBRO?

La novela apocalíptica de 1907 escrita por un inglés convertido desde el anglicanismo expone una visión distópica de un conflicto final entre el humanismo secular y el catolicismocon el enfrentamiento que tendrá lugar en los campos de Armagedón.
El autor Robert Hugh Benson describe un mundo en el que el marxismo y el secularismo han triunfado, y culminó en una figura carismática “salvadora”, cada vez más reconocible como el Anticristo, que se levanta para liderar un gobierno mundial. 
Los ataques contra los símbolos y los creyentes cristianos, y la eutanasia son prácticas generalizadas.
papa francisco
Algunos encuentran la novela prescindente, y otros en cambio piensan que es un poco lo que está pasando “ahí afuera”.
Pero lo importante es su agudo sentido de que el mundo está llegando a un punto de inflexión y no hay mucho tiempo para arreglar las cosas.
Eso no quiere decir Francisco y lo que piensan como él creen que día del juicio final está a la vuelta de la esquina. Sin embargo, su afición por la novela parece dar pie a la creencia de que la humanidad está tomando algunas decisiones definitivas hoy, desde la economía al medio ambiente y a los valores morales, y que si tomamos las decisiones equivocadas – como todo indica que está sucediendo -, las consecuencias pueden ser mucho peores de lo que pensamos.

LA INCÓGNITA DEL CARDENAL GEORGE

Poco antes de su retiro en noviembre pasado, el cardenal Francis George de Chicago, dijo en una entrevista a Crux que le gustaría preguntar Francisco acerca de su “visión escatológica sobre que el anti-Cristo está con nosotros”, y si eso explica el ritmo intenso del Papa.
(En la teología católica, la “escatología” es el estudio de las etapas finales de la vida y la historia de la humanidad, con lo que se hace referencia a veces a los cuatro finales: la muerte, el juicio, el cielo y el infierno).
“Nadie parece interesado en eso, pero me resulta fascinante”, dijo George. “Espero que antes de que me muera voy a tener la oportunidad de preguntarle [a Francisco] cómo entiende su ministerio, cuando pone el tiempo final ante nosotros como una clave
Y John Allen director de Crux sugiere que Francisco ya ha respondido a la pregunta de George.
Y está contenida en una frase de “El Señor del Mundo”:
“Sí, Virginia, hay un diablo, un anti-Cristo, y un tiempo final… y si queremos evitar lo peor de todo, debemos poner manos a la obra”.

QUE EXPONE BENSON EN “EL SEÑOR DEL MUNDO”

Robert Hugh Benson fue un converso del anglicanismo al catolicismo, hijo nada menos que del Arzobispo de Canterbury, educado en Eton y Cambridge, ordenado sacerdote por su padre; era toda una personalidad en la Inglaterra de su tiempo y causó gran impacto su conversión.
Monsignor benson
Sus novelas son un tipo de “teología narrativa” y el mejor ejemplo es  “El Señor del mundo” que algunos consideran como un tratado de escatología fundamental.
Puedes descargar la novela “El Señor del Mundo” traducida al español por el Padre Leonardo Castellani aquí. Eduardo Cattaneo lo colgó en varias versiones de Word, en PDF y en EPUB. Es una novela muy ágil y provoca leerla de corrido.
El libro está a la altura de las visiones proféticas de 1984 (Orwell), Un mundo Feliz (Huxley) y Farenheit 451 (Bradbury).
Trata temas como la tendencia a un gobierno mundial, la globalización, la imposición de errores biológicos y filosóficos como dogmas de fe y la guerra contra la Iglesia como defensora de valores tradicionales.
Piense que Benson escribió el libro en 1907 y difícilmente podría tener todos los elementos como para predecir lo que pasaría 100 años después. Pero acertó en advertir el desarrollo profundo de las tendencias metafísicas y culturales que cristalizarían en el siglo que venía.
En ese principio de siglo ya está surgiendo el modernismo en el seno del catolicismo, o sea la idea de que el cristianismo tiene que adaptarse al humanismo ilustrado y moderno para poder ser viable y pertinente y Benson percibe que esta nueva teología será importante de aquí en adelante.

LA EXPOSICIÓN DEL ANTICRISTO

En el hipotético futuro que traza el libro, el humanismo, el socialismo y la “religión positivista” han logrado consolidar una utopía humanitaria que él advierte que es una mentira porque es el Anticristo, tal como se expresa en el Apocalipsis; un líder inmensamente popular, “humanitario” y sutil.
Así el Anticristo no es un tipo como Hitler con una descarnada maldad, sino que más bien es un líder “humanitario”, “filantrópico”, “justiciero”, que oculta su perversa intención bajo la apariencia del bien.
La novela de Benson advierte sobre este sutil extravío y del peligro de la mundanización y la secularización de la Iglesia, e indirectamente es un llamado a recuperar el horizonte escatológico, metafísico y sobrenatural del cristianismo.
Y es en este sentido que el Papa Francisco ha dicho que la Iglesia no es una ONG.

UN BREVE RESUMEN

Benson personifica al Anticristo en Felsenburgh, un político extraordinariamente seductor, de apariencia mansa y dialogante, que con discursos llenos de una retórica emotiva, salpimentados de constantes menciones a un reinado de paz en la tierra, logra enardecer a las multitudes, que acaban tributándole el culto reservado a los dioses.
Felsenburgh promete al mundo la paz; y desde luego se la da, aunque sea una paz falsa sostenida sobre un orden inicuo. También le promete la solución de los problemas económicos que lo afligen; y desde luego se la da, mediante una simbiosis de capitalismo y socialismo, hasta lograr detener la carestía e instaurar una nueva era de euforia y abundancia, aunque sean la euforia y la abundancia del hormiguero, donde los hombres, bien alimentados y asistidos en sus necesidades, se convierten en infrahombres satisfechos.
lord of the world
Felsenburgh postula una nueva religión, una suerte de cristianismo falsificado caracterizado por la mística de la deificación del Hombre y del Progreso, que pronto tendrá sus seudoprofetas y seudoapóstoles, dispuestos a propagarla hasta los confines de la tierra.
Naturalmente, la entronización de esta parodia de religión discurre paralela a la persecución de los cristianos, que en la novela de Benson son ya muy pocos y aparecen a los ojos de las masas embaucadas y cretinizadas como un puñado de delincuentes; una persecución que Felsenburgh no hace al estilo de aquellas sangrientas orgías de los Césares de antaño, sino de forma mucho más aséptica y taimada, envolviéndola de hipocresías cívicas (hoy diríamos «laicistas», para entendernos) que no hacen sino aumentar su prestigio a los ojos de la «opinión pública».
En la novela de Benson, la Iglesia es vista como una sociedad totalitaria, artera e inhumana, que aspira al poder mundial y que por lo tanto conviene destruir.
Felsenburgh, en fin, es soberbio, mentiroso y cruel, aunque se finge virtuoso. Instaura un reinado de alegría postiza y exterior que esconde la más aciaga angustia. Es un hipócrita; pero no al estilo burdo del Tartufo de Molière, sino al estilo de los fariseos, que por todo el mundo eran tenidos por santos. También es un orgulloso hinchado de vanidad; pero disfraza esta lacra con los vistosos ropajes de las virtudes estoicas.
Felsenburgh promete a sus súbditos una libertad de placeres y diversiones; pero frente a la desesperación no tiene otro consuelo que brindarles sino la eutanasia subvencionada.
Por supuesto, cualquier parecido entre Felsenburgh y los gobernantes contemporáneos es pura coincidencia
Antichrist_by_luluha

UNA FASCINACIÓN INQUIETANTE

La fascinación de Benedicto XVI y Francisco sobre el libro es que el mundo se parece mucho al de la ficción de Benson, porque se ha popularizado la creencia en un “evangelio secular” de un mundo en el que somos capaces de alcanzar la felicidad solo con nuestros esfuerzos, a través de nuestra razón y siguiendo la “naturaleza” de nuestros instintos y deseos. Un mundo volcado sobre sí mismo y cerrado a la trascendencia de Dios.
Lo que más inquieta de la novela es advertir que cien años después, la confusión entre el reino de Dios y el reino del hombre está entre nosotros incluso en el seno del cristianismo.
Existen hoy teologías y prácticas pastorales que han caído sutilmente por esta pendiente y reducido el cristianismo a una ética socio-política, o benefactora, una moral “buenista” que considera la Escritura, la Tradición y el Dogma como una especie de “soporte simbólico” de una moral, lo que es signo de la secularización de la fe cristiana que ha erradicado la dimensión sobrenatural.
Fuentes:

1 comentario:

  1. Todo lo que dice en este articulo es verdad, porque el hombre de esta era moderna y posmoderna, ha sacado a Dios de su vida, a destronado a Jesucristo, y se ha puesto por encima de Dios, logrando las cosas del mundo solo por su inteligencia, por su razon, pero sin Dios, donde solo importa el querer, tener, poder, poseer,con un evangelio laith , un evangelio de hollywood, con un humanismo sin evangelio, donde el hombre se ha desacralizado, descristianizado, secularizado, paganizado, MATERIALIZADO, con un ateismo practico o con un dios a su medida, llenos de comunismo, socialismo, apostasia, cisma y herejia, DONDE IMPERA EL EGOISMO, LA ENVIDIA, LA LUJURIA, LA CODICIA, ODIO, ACEDIA Y DEMAS PECADOS CAPITALES, Y SUS DERIVADOS QUE EN ESTE TIEMPO SE HAN QUINTUPLICADO Y MUCHO MAS, donde los mandamientos de Dios, y la salvacion eterna ya no interesan, porque son cosas anticuadas. Y TODO ESTO ES LO QUE EL DEMONIO IMPONDRA HASTA EL FINAL EN LA PERSONA DEL ANTICRISTO, Y QUE TERMINA CON LA PERSECUCION A LOS VERDADEROS CRISTIANOS CATOLICOS, HASTA QUE JESUS DIGA:!YA BASTA!, Y TERMINE CON TODO ESTA HORROROSIDAD EN QUE VIVIMOS.

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