BIENVENIDO

“…EN LA PERSECUCIÓN FINAL CONTRA LA SANTA IGLESIA ROMANA REINARÁ PEDRO ROMANO, QUIEN PASTOREARÁ A SU GREY EN MEDIO DE MUCHAS TRIBULACIONES. DESPUÉS DE ESTO, LA CIUDAD DE LAS SIETE COLINAS SERÁ DESTRUIDA Y EL JUEZ JUSTO VOLVERÁ PARA JUZGAR A SU PUEBLO...




jueves, 26 de noviembre de 2015

LECCION 22 DE LA CONSAGRACION

QUIEN COMO DIOS... NADIE COMO DIOS....


Consagración al Inmaculado Corazón de María
Lección No.22, Jueves 26 de Nov
http://gloria.tv/?media=613015

SIGNOS, ANTICRISTO,OBISPOS MASONES,ABORTO,COMUNISTAS DEL NUEVO ORDEN
https://m.youtube.com/watch?v=3l_wu2C9w4Y

Santo Rosario, misterios Luminosos
http://youtu.be/wZIFINvqbJw

22. VIRTUD DE LA CASTIDAD
"Sois templos vivos de Dios, sois morada del Espíritu Santo. Sois creados a imagen y semejanza de Dios. Sois hechura de Sus venerables Manos. Así es, pues, hijos Míos, que debéis hacer de vuestro cuerpo tabernáculo del Amor Divino, copón de pureza; porque naciste para el gozo espiritual, para el disfrute de la verdadera vida en Dios. No mancilléis vuestro cuerpo. Los pecados de la carne ofenden gravemente a Dios. Los pecados de la carne os deforman, os vuelven monstruos. Los pecados de la carne os acarrean sufrimientos indecibles en la eternidad. Los pecados de la carne borran el matiz de Dios, que un día recibisteis cuando fuisteis engendrados en el vientre de vuestras madres. Los pecados de la carne os van consumiendo lentamente hasta que quedéis forrados en el mero hueso. Id y purificad vuestro corazón en los ríos de la Gracia. Haced reparación, mortificación y penitencia por las veces que hicisteis de vuestro cuerpo motel de placer, engendro de satanás. Id y purificad vuestro corazón en los ríos de la Gracia por las veces que hicisteis de vuestro cuerpo mercadería barata, recinto de prostitución. La castidad, hijos Míos, es virtud que os ciñe corona de azucenas en vuestro corazón. La castidad, hijos Míos, es virtud que os da candor, pureza. La castidad, hijos Míos, es virtud que os da olor de santidad, fragancia exquisita de Cielo. La castidad, hijos Míos, es virtud que cubre vuestro cuerpo de ropajes blancos. La castidad, hijos Míos, es virtud que hace de vuestro corazón un lirio perfumado. La castidad, hijos Míos, es virtud que os ciñe alas de Ángeles. La castidad, hijos Míos, es virtud que os da fragancia exquisita, oloroso perfume que es prueba de que Dios habita en vuestro corazón, de que sois portadores de la pureza infinita, de que sois vasos cristalinos, espejos nítidos sin manchas.”

Consagración al Sagrado Corazón de Jesus
Jesus, en Ti Confío!

DÍA 22 PIDAMOS AL SAGRADO CORAZÓN, POR LA EDUCACIÓN CRISTIANA DE LOS NIÑOS Y NIÑAS
I
ON los niños y las niñas las flores tempranas del jardín de Cristo y la porción predilecta de su amantísimo Corazón. Jesucristo en su vida mortal manifestó por la niñez singular
preferencia. Un pasaje del Santo Evangelio nos muestra al Salvador llamando en torno de sí tiernas primicias de su rebaño, y prodigándoles dul esas tiernas primicias de su rebaño, y prodigándole ces agasajos y recomendándolas a los cuidados y s dulces agasajos y recomendándolas a solicitud de los Apóstoles. La Iglesia, heredera del Divino Maestro, no se muestra menos celosa en esta maternal predilección.
 Pero también el enemigo muestra decidido empeño en apoderarse de esos corazones; y el mundo le secunda, y muchos padres le favorecen de un modo espantoso en esta obra infernal de robárselos a Dios. ¡El síntoma más pavoroso de nuestros desventurados tiempos es la corrupción de la niñez! Roguemos, pues, hoy, por los niños al Sagrado Corazón.
 Salva, ¡oh buen Jesús!, de la peste del siglo a esas pobres almas, apenas salidas de las aguas de tu Bautismo y ya enlodadas quizás por la cenagosa corriente de la corrupción. Conserva en sus corazones la posesión completa que tuviste de ellos cuando por aquel Sacramento los redimisteis de las garras de Satanás. ¡Mira, Divino Jesús, cómo están hoy deterioradas y quebrantadas las más bellas flores de tu jardín!
 ¡Oh dulce Jesús, bondadoso amigo de los niños y niñas!, te pedimos hoy con mucho dolor por esas prendas que el demonio procura robar a tu Corazón.
 Medítese unos minutos.
II
 ¡A quién no entristece ver tan alejadas de Dios a tantas almas tiernas, que debieran ser el bello adorno y la más preciada esperanza del Catolicismo! Unas sumidas en las tinieblas de la infidelidad en países no cristianos, otras entregadas a la educación perversa en escuelas impías, otras presenciando
cada día ejemplos corruptores en aquellos mismos, que por el bien, debieran ser su espejo y su luz. ¡Cuántos de esos niños y niñas llevan a la primera Comunión el alma ya embrutecida por el vicio! ¡Cuántos después de esta toma de posesión que realiza en ellos el Hijo de Dios, lo lanzan inmediatamente de su corazón para alzar en él el trono de su enemigo! ¡Y cuántos quedarán en poder de este enemigo la mayor parte de la vida y cuántos eternamente!
 ¡Oh dulce Corazón de Jesús! Bien merecen estas víctimas de la astucia infernal, las súplicas más fervientes de tus devotos. Te rogamos, pues, por este plantel predilecto que ha de ser mañana tu cosecha.
Hazla tuya, líbrala de los lazos que se le tienden, de los falsos maestros, de los malos padres, de las lecturas y distracciones perversas, de los amigos de la perdición. Se Tú el Custodio de su candor, el guía de sus pasos, el dulce objeto de sus primeros afectos; atráelos y enamóralos, ríndelos con el suavísimo influjo de tu amor, clava en ellos el sello de tu perpetuo dominio, y sea este completo en ellos toda la vida, traspase la muerte y dure por toda la eternidad.
 Medítese, y pídase la gracia particular.

Aquí se rezará tres veces el Padre Nuestro, Ave Maria y Gloria, en recuerdo de las tres insignias, cruz, corona y herida de la lanza, con que se apareció el Sagrado Corazón a Santa Margarita María Alacoque

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