BIENVENIDO

“…EN LA PERSECUCIÓN FINAL CONTRA LA SANTA IGLESIA ROMANA REINARÁ PEDRO ROMANO, QUIEN PASTOREARÁ A SU GREY EN MEDIO DE MUCHAS TRIBULACIONES. DESPUÉS DE ESTO, LA CIUDAD DE LAS SIETE COLINAS SERÁ DESTRUIDA Y EL JUEZ JUSTO VOLVERÁ PARA JUZGAR A SU PUEBLO...




miércoles, 20 de abril de 2016

“La perfección de la Consagración es tener confianza como la de un niño en Mí, su Madre”

QUIEN COMO DIOS... NADIE COMO DIOS....


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Preparación para la Consagración al Triunfo del Inmaculado Corazón de María

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10º Día

«Recuerda, Mi ángel querido, que la verdadera devoción a Mi Inmaculado Corazón es interior; es decir, viene solamente de dentro de tu corazón y es cultivada en el alma.
La perfección de la Consagración es tener confianza como la de un niño en Mí, su Madre; esta confianza hace que tu alma recurra a Mi Inmaculado Corazón con mucha sencillez y ternura. Tú Me implorarás a todas horas, en todo lugar, y por sobre todas las cosas: En tus dudas, para iluminarte; en tus extravíos, para que encuentres de nuevo el camino correcto; en tus tentaciones, para sostenerte; en tus debilidades, para fortalecerte; en cada día, para que Yo pueda levantarte; en cada desánimo, para que Yo pueda consolarte; en tus cruces, afanes y tribulaciones de la vida, para darte valor, para aceptar y soportar.
Estos momentos son dados a través del profundo Amor en Mi Corazón por ti. Ven, querida Mía, recoge la Gracia del Cielo; abre tu corazón y permite que el Espíritu Santo llene y penetre en ti plenamente. Extiende tus manos y expón tu corazón a los deseos de Su Toque Majestuoso.» (Marzo 6 de 1993)
Guía: En el centro del Reinado de Sus Dos Corazones, está el Acto Divino de la Redención. El único propósito de este Acto es el de unirse a Su propia Unidad. Cuando el Espíritu Santo viene dentro del corazón, Él viene como Divino Unificador. Así como la atracción se junta en nuestro propio corazón, los Dos Corazones de Jesús y María se unen y la unión de ellos trae el Acto de la Redención y la Corredención; siendo éste, el verdadero propósito de la Consagración. La Consagración tiene como objetivo preparar el corazón para recibir a Jesús por medio del Espíritu Santo, y por este mismo movimiento, une los poderes corredentores de Jesús y María; esto es lo que causa que el alma sea fructífera. En la unidad de los Dos Corazones viene la unión de nuestros propios corazones. ¡Una unidad muy especial de tres es creada!
Dirección: Debemos comprender lo que significa la soledad del corazón. Consiste en expulsar del alma cada afecto que no sea para Dios solamente, y en buscar en nuestras acciones sólo la complacencia de Su Sagrado Corazón. En esencia, la soledad de corazón implica que tú puedas decir con sinceridad: «Dios mío, yo te deseo a Ti solamente y nada más». Nosotros debemos separarnos de todas las cosas, buscándolo sólo a Él, y así encontraremos Su Corazón en abundancia. No se puede buscar ni encontrar a Dios, si Él no es conocido por el alma. El corazón, ocupado por los afectos del mundo, no puede reflejar puramente Su Luz Divina. El alma que desea ver a Dios tiene que remover el mundo de su corazón; el alma que desea ver a Dios tiene que retirarse a un corazón abierto -un corazón simplemente enfocado a Él.
Meditación: ¡Oh, Inmaculado Corazón de María! Guía mi corazón para encontrar sólo a Dios en todas las cosas y sobre todas las cosas, y descansar sólo cuando haya encontrado esa soledad. Concédeme que en mi Consagración, mi corazón busque esa soledad en la tranquilidad de Su Paz. Que el Fuego del Espíritu Santo consuma todos mis afectos del mundo desde lo más profundo. ¡Oh, María!, mi Madre y mi Refugio, concédeme la Gracia de un corazón que sepa estar en soledad.
«Tú, cuando reces, entra en tu pieza, cierra la puerta
y reza a tu Padre que comparte tus secretos,
 y tu Padre que ve los secretos, te premiará.»
(Mateo 6, 6)

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ROSARIO DE LAS VIRTUDES

Nuestra Señora tenía en Su Mano izquierda un Rosario rosado y dorado, y rezaba con la mano derecha. Ella recitaba todas las Oraciones muy despacio y reverentemente, con mucho amor.
Queridos Míos: Estas Oraciones son para obtener las Virtudes. Se empieza con el Credo, luego la Consagración a Mi Corazón Inmaculado, y después El Ángelus. Posteriormente se reza la Virtud, seguida por el Padre Nuestro, el Gloria al Padre y la Oración al Espíritu Santo. Después se recita la siguiente Virtud y así se completan las Siete Virtudes: Fe, Esperanza, Caridad, Humildad, Paciencia, Perseverancia y Obediencia.” Octubre 1º de 1992.
Rosario de las Virtudes
Esta pequeña Coronilla o Rosario tiene 7 Misterios y 3 cuentas en cada Misterio.

† Por la Señal de la Santa Cruz...

Oraciones Iniciales
El Credo
Creo en Dios, / Padre Todopoderoso, / Creador del Cielo y de la Tierra. / Creo en Jesucristo,  Su único Hijo, nuestro Señor, / que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, / nació de Santa María Virgen, / padeció bajo el poder de Poncio Pilato, / fue crucificado, muerto y sepultado, / descendió a los infiernos / y al tercer día, resucitó de entre los muertos; / subió a los Cielos / y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. / Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. / Creo en el Espíritu Santo, / en la Santa Iglesia Católica, / en la Comunión de los Santos, / en el perdón de los pecados, / en la resurrección de la carne / y en la vida eterna. / Amén.
Consagración a La Santísima Virgen
Totus Tuus [1]
San Bernardo de Claraval, Francia (1090-1153)

¡Oh, Señora y Madre mía!
Yo me entrego del todo a Ti,
y en prueba de mi filial afecto,
Te consagro en este día:
mis ojos, mis oídos,
mi boca, mi corazón;
en una palabra, todo mi ser.
Y ya que soy TODO (a) TUYO (a),
¡oh, Madre de Bondad!,
guárdame y defiéndeme
como cosa y posesión Tuya.
Amén.

Ángelus
†† El Ángel del Señor anunció a María, que el Hijo de Dios Padre se Encarnaría en Sus Entrañas, para la Redención del mundo. Y Ella Concibió por Obra y Gracia del Espíritu Santo.
  • Dios Te Salve, María...
María Santísima lo admitió diciendo: “He aquí la Esclava del Señor; hágase en Mí según Tu Palabra.” (Lc. 1, 38)
  • Dios Te Salve, María...
Y el Hijo de Dios se hizo Hombre y vive entre nosotros.
  • Dios Te Salve, María...
Oración:
Te suplicamos, Señor, que infundas Tu Gracia en nuestros corazones, para que habiendo conocido por el Anuncio del Ángel, el Misterio de la Encarnación de Tu Hijo, por los Méritos de Su Pasión y de Su Cruz, seamos conducidos a la Gloria de la Resurrección. Te lo pedimos por el mismo Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

FE

En las Tres Cuentas Pequeñas:
V: Padre Nuestro, que estás en el Cielo, santificado sea Tu Nombre. Venga a nosotros Tu Reino. Hágase Tu Voluntad, así en la Tierra como en el Cielo.
R: Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

V: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R: Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Oración al Espíritu Santo: Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón, para ver las cosas que son de Dios. Ven, Espíritu Santo, dentro de mi mente, para conocer las cosas que son de Dios. Ven, Espíritu Santo, dentro de mi alma, que yo le pertenezca solamente a Dios. Santifica todo lo que piense, diga y haga, a fin de que todo sea para la Gloria de Dios. Amén. [2]
ESPERANZA

  • Padre Nuestro.
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…
CARIDAD

  • Padre Nuestro.          
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…
HUMILDAD

  • Padre Nuestro.       
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…
PACIENCIA

  • Padre Nuestro.          
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…
PERSEVERANCIA

  • Padre Nuestro.          
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…
OBEDIENCIA

  • Padre Nuestro.          
  • Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo…
  • Ven, Espíritu Santo, ilumina mi corazón…
Oraciones Finales
¡Oh, María!
¡Oh, María! Transforma mi corazón como el Tuyo; colócale alrededor una corona de pureza adornada con virtudes. Toma mi corazón, querida Madre, consagrado como Tuyo propio, preséntaselo a Dios Padre como una ofrenda de mí para Ti. Ayúdame, ¡oh, María!, en hacer Tu Corazón más conocido cada día. Amén. [3]
Oración de Pentecostés
¡Espíritu de Cristo! Despiértame. ¡Espíritu de Cristo! Muéveme. ¡Espíritu de Cristo! Lléname. ¡Espíritu de Cristo! Séllame.
¡Oh, Padre Celestial! Conságrame a Tu Corazón y Voluntad; sé en mí una Fuente de Virtudes, sella mi alma como Tuya propia, para que Tu Reflejo en mí sea una Luz que todos vean. Amén. [4]
________________________
[1] 500 días de indulgencia.
[2] Mensaje del día 23 de Diciembre de 1991.
[3] Mensaje del día 19 de Marzo de 1993.
[4] Mensaje del día 7 de Junio de 1992.

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