Conmocionados y hasta asustados, así es como se encontraban ayer vecinos del barrio La Esperanza de la ciudad de Limpio, luego de ser testigos de lo que llaman “una señal”. Resulta que en una vivienda de la zona, la imagen del papa Francisco empezó a ¡llorar sangre! ¡Sí! ¿Lo leyó bien?, no se trata esta vez de ninguna virgen, sino del mismísimo “Santo Padre”.
Angélica Martínez (55) es la propietaria de la imagen, que desde el año pasado “vive” en una capillita que tiene dentro de su casa, donde están varias vírgenes, entre ellas las de Caacupé. Lo más llamativo para ella es que el hecho ocurre a días nomás de cumplirse 4 años de que su Virgencita Azul (la más grande) haya llorado también sangre.

 LA IMAGEN DEL PAPA FRANCISCO RODEADO DE IMÁGENES DE LA VIRGEN DE CAACUPÉ, ROSA MÍSTICA Y OTROS SANTOS.
“Ayer a las seis de la tarde pasó todo, yo puse Radio María y le iba a rezar el rosario, después vi que estaba llorando sangre, me fui corriendo gritando le llamé a mi hijo y le mostré y él se asustó, hasta ahora está así él”, empezó diciendo doña Angélica. “Me quebranta mucho, no pude ni siquiera dormir, ni estuve tranquila todo el día porque quiero saber qué significa, no sé si es algo bueno o malo”, siguió.
Explicó que muchos piensan que esto podría ser una señal, por las cosas malas que pasan en nuestro país y que talvez esto sea un pedido a los paraguayos de unidad y paz entre nosotros. “Puede ser eso, pero no sabemos, queremos saber qué significa realmente, yo quiero que venga un pa’i a decirme qué es lo que me quiere decir con esto”, finalizó.
“Nos quedamos mudos”

Doña Justina Soto (69), vecina del lugar, fue una de las que presenciaron el hecho. “Vinimos a la tarde y vimos que estaba llorando sangre, nos quedamos mudos, no sabíamos qué decir. Nos sorprendió mucho y empezamos a llorar. Yo creo y tengo mucha fe, esto es una señal. Ese señor por algo ya es Papa y ya es un santo, por eso creo”, dijo.
Comentó que la Virgen de Caacupé ya hizo muchos milagros, especialmente la que derrama aceite. “Una vez vino una señora en silla de ruedas y le rezó a la  Virgen. Se nota que le tenía mucha fe. Empezó a llorar y le empezamos a poner el aceite de la Virgen en la pierna, al salir, cuando iba a subir en el auto pidió que le ayuden a levantarse y camino”, contó.
Anteriormente doña Justina sufría de dolores fuertes en la pierna derecha y al pasarle el aceite de la Virgen también se curó, según lo manifestó, por milagro de la  Virgen.

“Me dio todo piel de gallina”

Yanina Giménez es otra vecina del lugar que presenció el hecho, y dijo estar muy sorprendida como los demás. “Yo fui testigo, caigan gotas de sangre. Me dio todo piel de gallina cuando vi, no sabía qué pensar ahí” dijo con la voz quebrada. “Creo que le molesta todo lo que está pasando en nuestro país, quiere que nos demos cuenta y que dejemos de actuar mal”, siguió.
Según testimonios de doña Angélica y vecinos, este 13 de julio se cumplen 4 años que su Virgen de Caacupé (la más grande, ya que tiene 4) lloró sangre y de la misma forma conmocionó a los limpeños. Un tiempo después las dos vírgenes más chicas empezaron a derramar aceite, que hasta el día de hoy se puede visualizar.
“Le hacemos siempre el karu guasu cada 13 de julio recordando el primer día que lloró sangre”, dijo doña Angélica.
Doña Angélica dijo que varias personas fueron a visitar a la imagen para ver si es cierto lo que dicen.

Comentarios

56 comentarios